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No hay acuerdo para la reforma laboral

Se esperaba este final tras numerosas reuniones con este resultado. El Gobierno ha cerrado ya las negociaciones con los agentes sociales para pactar la reforma laboral, después de que la última reunión a tres bandas finalizara sin acuerdo, por lo que aprobará finalmente la reforma vía decreto el próximo miércoles 16 de junio.
Durante el encuentro, que duró más de 10 horas, Gobierno, empresarios y sindicatos no consiguieron acercar unas posturas distanciadas desde hace meses y perdieron la oportunidad de sacar adelante una reforma pactada, tal y como pretendía el Ejecutivo.
Reforma por decreto, pero consultando
Aún así, el Gobierno se ha comprometido a elaborar un documento que incluirá las líneas principales del decreto y que enviarán a empresarios y sindicatos el viernes al mediodía. Durante la tarde del viernes, celebrará reuniones de consulta y opinión con los sindicatos y con la CEOE, que, en este caso y a petición de los empresarios, se celebrarán por separado.
La petición de la patronal pone de manifiesto la distancia que separa a los agentes sociales sobre las principales líneas que debe incluir una reforma que se someterá ahora al examen de los grupos parlamentarios.
El problema principal, el abaratamiento del despido
Una vez más han sido las diferencias sobre el abaratamiento del despido las que han vuelto a complicar un acuerdo que finalmente ha fracasado tras dos años de desencuentros. De hecho, fuentes sindicales aseguraron que han sido las posiciones 'maximalistas' de la CEOE las que han impedido el acuerdo.
El decreto que tendrá que elaborar el Ejecutivo va en esa dirección, puesto que previsiblemente planteará que los despidos en empresas en crisis puedan tener una indemnización de 20 días, en lugar de los 45 días que acaban pagando normalmente los empresarios.
De la misma forma, el Gobierno podría facilitar el despido por causas objetivas, de 20 días, basado en razones económicas, tecnológicas y organizativas, y extender el contrato de fomento del empleo estable, de 33 días de indemnización por despido improcedente, frente a los 45 días de los indefinidos ordinarios.
La idea del Ejecutivo sería la de universalizar este contrato, de forma que pudiera hacerse a todos los colectivos (ahora están excluidos los varones de 30 a 45 años).
Asumir parte del coste
Una de las novedades planteadas en la reunión de esta madrugada ha sido la posibilidad de que el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) asuma el pago de ocho días en las indemnizaciones por despido.
Esta propuesta, que abarataría el coste del despido para los empresarios y no para los trabajadores, sí cuenta con el visto bueno de los empresarios y de los sindicatos porque no supone una pérdida de derechos.
El modelo alemán, que permitiría combinar la reducción de jornada con compensaciones externas, y el modelo austriaco, basado en la creación de un fondo nominal, nutrido con aportaciones empresariales, que el trabajador podría cobrar al ser despedido o guardar para más adelante si cambia de empresa, son otros asuntos que podrían formar parte del decreto del Gobierno.
Los escollos del Gobierno
Tras el nuevo fracaso, el Ejecutivo tendrá que empezar a buscar el apoyo de los grupos políticos para sacar adelante la reforma en el Congreso, sólo unas semanas después de que consiguiera dar 'luz verde' al 'decreto antidéficit' por un solo voto de diferencia.
Además, el Gobierno corre el riesgo de tener que hacer frente a una huelga general, ya que los sindicatos llevan semanas advirtiendo de que si la reforma lesiona los derechos de los trabajadores con medidas como el abaratamiento del despido convocarán una movilización de este tipo.
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, lo explicaba así al salir del encuentro maratoniano, que concluyó este jueves en torno a las 6 de la mañana, sin el acuerdo de las partes: "La fase siguiente es que el Gobierno nos va a remitir lo que se supone que es el texto definitivo. Nos lo remitirá el viernes a última hora de la mañana, lo analizaremos y vendremos a una reunión a partir de las seis de la tarde y en esa reunión daremos nuestra visión sobre el texto definitivo", ha apuntado.
Díaz Ferrán afirma que los sindicatos no quieren ver la realidad
El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha afirmado este jueves que los sindicatos no han sabido o no han querido ver la realidad de que España necesita una reforma "profunda" de su mercado de trabajo, y ha confiado en que el decreto del Gobierno "esté a la altura de las circunstancias de la economía del país y de lo que exigen los mercados".
Díaz Ferrán ha señalado que ha sido imposible llegar a acuerdos, sobre todo en los temas relacionados con el despido, y ha destacado que el principal objetivo de una reforma laboral en España debe ser el de hacer cambios "profundos y globales" para poder crear empleo y no destruirlo en momentos bajos del ciclo económico, con el PIB creciendo sólo al 1 por ciento.
El presidente de la CEOE ha explicado que tanto las causas del despido como los costes han sido dos de los temas que han impedido el acuerdo, y ha señalado que la intención de los empresarios no era desjudicializar el despido, sino conseguir que funcione. En este sentido, ha asegurado que en España sólo funciona el despido 'exprés', por el que el empresario reconoce a los trabajadores indemnizaciones de 45 días o más (incluso 60 días por año trabajado, ha dicho) pese a tratarse de despidos objetivos, con lo que las indemnizaciones deberían ser en realidad de 20 días.