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Varios indicios apuntan a que los etarras detenidos ayer en Francia participaron en el asesinato del gendarme francés

Tras las detenciones efectuadas ayer jueves en Francia de la cúpula de la banda terrorista ETA, varios indicios destapan que los detenidos, el jefe de ETA Mikel de Kabikoitz Carrera Sarobe, alias 'Ata' y su lugarteniente, Arkaitz Agirregabiria, tiene el mismo calibre del arma que asesinó al policía francés Jean Serge Nerín el pasado 16 de marzo en una localidad próxima a Paris.
Precisamente, Agirregabiria es el único identificado de la media docena de etarras que participó en el asaltó a un concesionario de coches en la localidad de Danmarie Les-lys y que, en su huida, se enfrentaron a un grupo de policías franceses en un tiroteo causándole la muerte a uno de ellos.
La detención de este etarra y las actuaciones que se siguen podrían confirmar y ampliar estos indicios, según comunicó este jueves el Ministerio del Interior por medio de una nota de prensa. Asimismo, el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba admitió que Agirregabiria era "el objetivo 'número uno' de Francia".
Asimismo, en el registro del piso en el que fueron detenidos los terroristas se han hallado tres ordenadores, uno de ellos de mesa que podría pertenecer al dueño de la casa, según las mismas fuentes. Las Fuerzas de Seguridad procederán al análisis del material informático del que esperan encontrar abundante documentación de la banda terrorista.
Una conversación entre dos colaboradores de ETA acerca de prestarse "las llaves del piso de Bayona", interceptada por el CNI, levantó las sospechas de los servicios de inteligencia que derivaron días después en la operación en la que han sido arrestados en Francia el 'número uno' de la banda terrorista, Mikel de Kabikoitz Carrera Sarobe, junto a su lugarteniente, Arkaitz Aguirregabiria, y otras tres personas, informaron a Europa Press fuentes de la investigación. Según precisaron estas mismas fuentes, esa conversación se interceptó hace un tiempo y, a partir de ella, se intensificaron las tareas de vigilancia ante las sospechas de que la citada vivienda fuera a ser utilizada para albergar alguna reunión de miembros de ETA.
En concreto, las tareas de seguimiento se centraron especialmente en torno al miembro legal de ETA, Benoitz Aramendi, detenido esta madrugada en la localidad francesa de Urrugne. Los investigadores pudieron detectar en él varios movimientos extraños y cómo llegó a trasladar en su coche a tres individuos sospechosos hasta el piso en el que se desarrolló la operación. Entre los investigadores cobró fuerza que podía tratarse de importantes dirigentes de la banda, tal y como se confirmó tras su detención pasadas las 6.00 de este jueves.
Aramendi fue quien facilitó el piso a la cúpula de ETA y quien se encargaba de abastecerles. Él mismo fue el encargado de alquilar el piso. Benoitz Aramendi realizó la tarea de trasladar hace unos días a 'Ata', Agirregabiria y Maite Aranalde hasta el edificio donde se encontraba situada la vivienda. Los introdujo por el garaje con el fin de que no fueran vistos y trataron de aparentar que la vivienda estaba vacía, según las mismas.
Por este motivo, los etarras no salían de su escondite y era Aramendi quien les abastecía de alimentos y de todo lo que necesitaban. Sin embargo, este piso de la localidad gala de Bayona estaba siendo controlado desde hacía días por agentes del CNI.
Red de colaboradores
La banda terrorista cuenta en el sur de Francia con una red de colaboradores, habitualmente miembros legales de la banda -no fichados por la Policía-, que prestan servicio a la banda a la hora de concretar citas o servir de apoyo en otro tipo de actividades logísticas como desplazamientos, cobertura a la hora de cruzar la 'muga' (frontera) o prestar alojamiento, entre otras labores.
Frente a ello, el CNI cuenta desde hace tiempo con sofisticados sistemas de interceptación de las comunicaciones que les permiten controlar las actividades de estos colaboradores que en varias ocasiones han llevado a las Fuerzas de Seguridad hasta miembros destacados de ETA.
Precisamente, estos mecanismos empleados por el CNI fueron claves para el arresto de Jurdan Martitegi, otro ex 'jefe militar' de ETA, que fue detenido el 18 de abril de 2009 a partir de los seguimientos realizados a otro miembro legal de la banda. Incluso en la detención del considerado como último gran 'jefe militar' de la banda, Garikoitz Azpiazu Rubina, alias 'Txeroki' también jugaron una función fundamental estos sistemas de interceptación de comunicaciones.