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Estados Unidos pone fin a las misiones de combate en Irak

El vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, se encuentra en Irak, donde tiene previsto participar en la ceremonia que servirá para poner punto y final a las operaciones de combate en el país árabe.
Biden tiene previsto mantener encuentros con las autoridades iraquíes en un momento en el que el país vive un punto muerto político, ya que seis meses después de las elecciones del pasado mes de marzo sigue sin haber un acuerdo para la formación del nuevo gobierno.
"Estamos decididos a construir una sociedad a largo plazo con el Gobierno de Irak y con el pueblo iraquí, pero para construir una sociedad hace falta un socio", dijo Tony Blinken, asesor de seguridad nacional de Biden.
"Y por eso estoy seguro de que el vicepresidente también hablará en sus reuniones del proceso de formación de Gobierno", declaró ante periodistas en Bagdad.
Un país convulso
Aunque la violencia ha caído notablemente desde el punto más álgido del conflicto sectario entre 2006 y 2007, aún se registra una considerable cantidad de ataques.
Supuestos insurgentes ligados a Al Qaeda han perpetrado varios ataques de cara al cambio en la misión del Ejército estadounidense, con el fin de minar la confianza en la policía y los soldados iraquíes.
Un atacante suicida mató a 57 personas en un centro de reclutamiento el 17 de agosto y más de 60 personas murieron en ataques suicidas con coches bomba contra comisarías el 25 de agosto.
Las autoridades estadounidenses e iraquíes creen que los insurgentes están intentando alimentar las tensiones sectarias en medio del vacío político.
Una promesa electoral de Obama
El presidente Barack Obama tiene previsto dirigirse a la nación para anunciar desde su residencia, en el Despacho Oval, el fin de la Guerra de Irak, que fue una de sus promesas electorales y uno de sus compromisos cuando llegó a la Casa Blanca.
Pese al fin de los combates, Estados Unidos dejará durante unos meses en el país árabe algo menos de 50.000 soldados, que tendrán como principal misión adiestrar y entrenar a las fuerzas iraquíes en materia de seguridad, lucha contra el terrorismo y protección de los civiles.
Según el compromiso suscrito entre los dos países, Estados Unidos abandonará completamente Irak en diciembre de 2011.