Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Último adiós en Duisburgo en el funeral por las víctimas del 'Love Parade'

La canciller alemana, Angela Merkel, ha regresado de sus vacaciones de verano para atender al funeral que se ha celebrado en la Iglesia del Salvador, donde 600 familiares y amigos se han reunido para recordar a los fallecidos, acompañados en el sentimiento por miles de personas que han seguido el responso en el exterior de la iglesia y en el estadio de fútbol de la ciudad, y por millones de alemanes en todo el país.
Quince minutos antes del inicio del funeral, las campanas de las iglesias de Duisburgo, así como de las ciudades más próximas, han tañido en recordatorio de la tragedia.
Ausencia del alcalde
No obstante, el funeral ha transcurrido en medio de la indignación de algunos de los familiares después de que el alcalde de la ciudad, Adolf Sauerland, decidiera no acudir a las exequias por temor a encender los ánimos de los asistentes.
Sauerland ha sido señalado como uno de los principales responsables de la tragedia al ignorar las advertencias recibidas por las fuerzas de seguridad y bomberos de la ciudad sobre los peligros que comportaba celebrar un evento tan multitudinario en un espacio tan reducido. Por ello, ha sido objeto de numerosas amenazas de muerte en los últimos días.
El ministro del Interior regional, Ralf Jaeger, ha aplaudido los esfuerzos de la Fiscalía alemana para resolver si el incidente se debió a una negligencia criminal. Para el ministro, "hay una responsabilidad política y moral". En su opinión, Sauerland debería responder "rápidamente" la cuestión de la responsabilidad moral.
Jaeger, que presentó el pasado miércoles los primeros datos de la investigación preliminar, ha recordado que éstos muestran que el Ayuntamiento aprobó los planes de seguridad de la organización del festival pese a que los accesos eran "mucho más pequeños y estrechos" de lo estipulado legalmente. "Esto será un problema para la ciudad de Duisburgo, ya que avaló" estos planes.
Los organizadores, máximos responsables
No obstante, ha reconocido que los principales responsables son los organizadores, ya que no cumplieron con sus planes y permitieron que el túnel de acceso y la rampa se bloquearan al no aplicar sus medidas previstas para que los asistentes siguieran avanzando hacia la explanada principal. Esta concentración de personas en la entrada fue la que provocó la estampida hacia una escalera de salida, donde murieron las víctimas aplastadas y asfixiadas.