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Ucrania vota nuevo presidente

La polémica está servida suceda lo que suceda. Lo cierto es que el ex primer ministro Yanukovich ha protagonizado un espectacular regreso a la palestra tras su victoria con un 35 por ciento en la primera vuelta de los comicios. Su triunfo en esta segunda vuelta es muy posible, ya que cuenta con el respaldo de los comunistas liderados por Petro Simonenko y con el presidente del Parlamento, Volodimir Litvin. Ambos eran candidatos en la primera vuelta y sumaron un total del seis por ciento de la intención de voto.
Timoshenko, por su parte, "no tiene a nadie". A estas alturas, sigue intentando conjugar apoyos. Candidatos como Arseni Tarseniuk, quien obtuvo un 7 por ciento en la primera vuelta, o sobre todo Serhi Sihipko (tercer candidato más votado en la ronda inicial de los comicios), "siguen en el aire". Es muy improbable que ambos la respalden si Yanukovich obtiene una victoria medianamente contundente, que es lo que se espera.
El contexto internacional ha cambiado. Cinco años después de la Revolución Naranja, la comunidad internacional ya no está por la labor de pronunciarse incondicionalmente a favor de un candidato concreto. Bruselas y Washington están manteniendo las distancias, frustrados por el escaso progreso democrático registrado en el país.
En consecuencia, Moscú ha adoptado un papel más relevante en el panorama electoral ucraniano y pretende hacerse notar a través de la figura de Yanukovich, triunfador de los fraudulentos comicios de 2004 que desembocaron en las protestas prodemocráticas que han marcado la singladura del país desde entonces. Yanukovich emplea, a juicio de Daavid Greene, de NPR, un doble discurso: proeuropeo ante las cámaras, afín al Kremlin detrás de ellas. Por este motivo aseguraba a miles de mineros de Donetsk su intención de garantizar el uso del ruso como lengua obligatoria, especialmente en el este del país.
Finalmente, queda la cuestión de la ley electoral que entró en vigor este viernes y que permite llevar a cabo el recuento de los votos en los colegios electorales de toda Ucrania independientemente de si están presentes o no los representantes de los candidatos.