Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La UE logra un acuerdo provisional para el intercambio de información sobre acuerdos energéticos

La Unión Europea ha alcanzado un principio de acuerdo para crear un mecanismo de intercambio de información sobre los acuerdos energéticos y los instrumentos no vinculantes entre sus Estados miembros y terceros países en materia energética.
La presidencia eslovaca del Consejo de la UE ha informado a los embajadores de los Veinticho sobre el acuerdo político alcanzado el pasado miércoles con la Eurocámara sobre esta propuesta, que busca corregir los problemas que existen en la actualidad en el intercambio de información sobre contratos energéticos, aumentar la transparencia y la coherencia de las relaciones energéticas exteriores de la UE y fortalecer la posición negociadora del bloque comunitario.
Este acuerdo, ha destacado el Consejo de la UE en un comunicado, jugará un papel importante en la implementación de las cuestiones relacionadas con seguridad energética en la estrategia para la unión energética, junto con la regulación sobre seguridad en el suministro de gas.
Después de tres reuniones entre los colegisladores (Consejo de la UE y Parlamento Europeo) y la Comisión Europea, el texto de compromiso recoge cuestiones "clave" como el ámbito de las evaluaciones previas de acuerdos energéticos por parte de Bruselas.
El Ejecutivo comunitario propuso en febrero tener la competencia de controlar la compatibilidad de los acuerdos energéticos que los Estados miembros firmen con terceros países con las normas de competencia y la legislación comunitaria sobre mercado interior.
Tras este acuerdo provisional, los embajadores permanentes de los socios comunitarios deben dar su visto bueno y, posteriormente, el pleno del Parlamento Europeo debe pronunciarse al respecto. Una vez superados estos pasos, la legislación debería entrar en vigor a mediados de 2017.