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La UE pacta una posición común sobre cambio climático para la cumbre de Copenhague

Los líderes europeos han asumido que las medidas de lucha contra el cambio climático podrían costar a los países en desarrollo alrededor de 100.000 millones de euros anuales a partir de 2020, de los que entre 22.000 y 50.000 millones de euros deberían proceder de la financiación pública internacional.
Se trata del primer acuerdo sobre cifras que alcanzan los gobiernos de la UE de cara a la conferencia mundial sobre el clima que se celebrará en Copenhague en diciembre, según fuentes comunitarias y diplomáticas
Además, los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete pactaron la posición común que la Unión Europea defenderá en la cumbre que se celebra en diciembre en Copenhague sobre cambio climático para diseñar un acuerdo que sustituya al protocolo de Kioto.
Se despeja el camino de la UE
Los líderes de la UE han logrado un acuerdo para conseguir que el presidente checo, Vaclav Klaus, firme la ratificación del Tratado de Lisboa.
El acuerdo supone la aprobación de un protocolo que extiende a la República Checa las garantías dadas a Polonia y al Reino Unido para eximir a ese país de la aplicación de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE.
"El camino hacia la ratificación sigue abierto", afirmó el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, en la rueda de prensa tras presidir la primera jornada de la cumbre de líderes comunitarios.
Barroso, optimista
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, considera que se ha "quitado el último obstáculo" para concluir la ratificación del Tratado de Lisboa.
Por ello, confía en que "muy pronto" entrará en vigor, aunque recordó que, antes de que en Praga se pueda ratificar el Tratado, el Tribunal Constitucional checo tiene aún que pronunciarse el próximo martes sobre el recurso presentado por un grupo de senadores euroescépticos.
El presidente checo, Vaclav Klaus, exigía una derogación de la aplicación en su país de la Carta Europea de Derechos Fundamentales, como condición para firmar la ratificación del nuevo tratado.
El nuevo tratado europeo, destinado a aumentar la eficacia de las instituciones comunitarias y reforzar el peso global de la UE, no puede entrar en vigor mientras no lo ratifiquen los veintisiete estados miembros. La firma del presidente checo es el último trámite que falta para su ratificación en el último estado que aún no ha completado el proceso.
Reparto de puestos
Por otra parte, las posibilidades de que el ex primer ministro británico, Tony Blair, se convierta en el futuro presidente de la UE son cada vez más escasas a medida que transcurre el Consejo Europeo de Bruselas, en el que los líderes de los 27 han comenzado a mostrar de manera informal sus preferencias sobre la persona que debería ocupar el puesto.
La candidatura de Blair pierde fuerza por la falta de apoyo de los socialistas europeos, entre ellos el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro portugués, José Sócrates.
El PSE aspira a lograr el puesto de jefe de la Diplomacia europea y el PPE cree que el candidato debería pertenecer a la zona euro
"El Partido Socialista Europeo tiene una clara determinación de aspirar al Alto representante de la UE y vicepresidente de la Comisión", admitió Zapatero, que será uno de los encargados de defender en el Consejo la posición del PSE sobre los nombramientos institucionales.