Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Termina sin acuerdo la reunión entre los sindicatos y la dirección de Metro

El director gerente del Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid, José Manuel Pradillo, ha explicado que los sindicatos han ofrecido reducir un año la antigüedad de los trabajadores e incluir en las partidas los gastos generados por la huelga.
A juicio de Pradillo, esta propuesta es "una trampa en el sentido matemático", y es "imposible desde el punto de vista jurídico" pues, ha asegurado, no lo contempla la Ley. Sin embargo, ha aclarado que su rechazo a esta iniciativa no significa la ruptura de las negociaciones, que continuarán siempre y cuando se respeten los servicios mínimos en los paros.
Después de la reunión, que ha durado cerca de hora y media, el portavoz del Comité de huelga, Antonio Asensio, ha explicado que su propuesta viene a recoger los 7,9 millones de euros que tienen que ahorrar antes de que finalice el año, tal y como establece la Ley de Medidas Urgentes.
Además, ha indicado que con su iniciativa no se tocan otras partidas que no sean las de personal, por lo que ha considerado que el rechazo por parte de la dirección de la misma ya no es una cuestión "económica" sino que se persigue tocar los salarios de los trabajadores sea de la manera que sea.
El Metro, a medio gas
Los trabajadores han garantizado que, a diferencia de los paros del mes de junio, cuando durante dos jornadas no se respetaron los servicios mínimos, en esta ocasión sí que los cumplirán a pesar de considerarlos "abusivos", puesto que su objetivo es poder alcanzar un acuerdo con la compañía y no quieren poner más trabas al proceso.
Al igual que en ocasiones anteriores, están en circulación la mitad de los trenes de un día habitual. Así, en hora punta (7.30-10 horas, 14-16 horas y 18-20 horas) los intervalos varían según la línea. Por ejemplo, a primera hora en la 1 y en la circular han pasado trenes cada seis minutos; en la 3, cada cinco; y en las líneas 2, 5, 8 y 9, cada ocho minutos. Cada siete minutos han pasado en hora punta por la mañana en la línea 4 y 10, mientras que la frecuencia ha sido menor (cada 10 minutos) en la línea 7 y cada doce minutos en la línea 11. En la franja horaria de mediodía y tarde, también hora punta, las frecuencias serán más bajas, entre los ocho y doce minutos en todas las líneas.
Los usuarios que peor salen parados son los de la línea 9B (parte de la línea 9 que hace el recorrido de Puerta de Arganda-Arganda del Rey), la de MetroNorte y Metro Ligero. En el caso de MetroSur, las frecuencias serán de 13, 16 y 17 minutos en franja de mañana, mediodía y tarde. En hora valle, los trenes pasarán cada nueve, diez o doce minutos; mientras que por la tarde, a partir de las 20 horas, la frecuencia comienza a disminuir, estando previsto para algunos tramos horarios, periodos de espera de 15, 20 y hasta 38 minutos (a final del día).
Trabajar con seguridad
Metro de Madrid quiere garantizar que los trabajadores que quieran ir a sus puestos de trabajo sin secundar la huelga, lo hagan "tranquilos" y ha establecido nueve puntos de recogida, donde en vehículos privados se recogerá a los empleados para llevar a los empleados a su puesto de trabajo con "seguridad". La empresa ya ha informado a los mandos intermedios de dónde estarán estos puntos y si el trabajador tuviera algún problema para acudir a su puesto, sólo tendrá que llamar para conocer hasta dónde tienen que dirigirse para ser trasladados por la propia compañía, según han informado fuentes de la compañía.
Además, una plataforma ciudadana ha puesto en marcha una iniciativa ya conocida en otros países como Alemania o Francia bajo el nombre 'soy un punto rojo' mediante la cual invitan a los conductores de vehículos privados a compartir coche y gastos de viaje con aquellos trabajadores que hagan un trayecto parecido. Aquellos interesados se pueden meter en su página web, descargarse una pegatina (punto rojo) y ponérsela en la luna delantera del coche para que sea visible y aquellos que lo necesiten puedan pararles para subirse al coche y compartir camino al trabajo sin los problemas que les pueda generar la falta de Metro.
Los paros de este miércoles han vuelto después de más de diez días sin huelga , durante los cuales empresa y sindicatos han estado buscando una solución para conseguir, sin tocar los salarios, el ahorro de los 7,9 millones de euros que la compañía tiene que hacer por ley antes de que finalice el año.
Estas negociaciones se paralizaron el fin de semana, cuando Metro ofertó un recorte del 1,5 por ciento sobre los salarios, una vez acordadas las rebajas en otras partidas que, por el contrario, mantenían intactas las nóminas de los trabajadores. Sin embargo, y a pesar de los paros, la dirección y los sindicatos han vuelto a reunirse este miércoles para retomar el diálogo. La cita ha comenzado a las 10 horas en la sede central de Metro.