Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Tensión entre Sánchez y Díaz pese a las promesas de juego limpio

Pedro Sánchez, chaqueta y sonrisa de costumbre. Semblante concentrado. Prometiendo juego limpio. Aparente fair play tras días de acusaciones cruzadas. Susana Díaz, vitoreada a su llegada. A sus incondicionales, besos. Entre polos opuestos, Patxi López, el que quiere coser el partido. Pero no ha podido evitar que no saltara la tensión entre Sánchez y Díaz.
Dentro, uno a uno, saludo al presidente de la gestora. El de Pedro Sánchez, contenido. Casi mínimo, por parte de ambos. Susana Díaz, medio minuto sin hacer caso a Javier Fernández, hasta que advierte su presencia, y luego sí, efusión en un abrazo y dos besos. Afecto imperceptible en el saludo entre el exsecretario y la presidenta andaluza. El primero, que sepamos, desde ese histórico por desdichado Comité Federal. Patxi López siempre enmedio. Árbitro en un ir y venir de reproches entre Pedro Sánchez, ya sin su chaqueta, y Susana Díaz, de rojo PSOE. En un particular partido de tenis, a pesar de algún insólito piropo.
En esta batalla de esgrima, de espadas afiladas, cada equipo luchaba por su lado.