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El Supremo revisa el caso del joven que lleva más de 21 años en coma

El Supremo revisa el caso del joven que lleva más de 21 años en comaCuatro/CNN+
Entre gritos de "valiente" y "coraje Juana" y aplausos de varias personas congregadas en la puerta -entre ellas la madre de otro chico que está en la misma situación que Meño en Lugo- , Meño ha llegado en una furgoneta acompañado de sus familiares.
El pasado mes de junio, la Sala de lo Civil del Supremo, siguiendo el criterio de la Fiscalía, aceptó revisar el caso de esta familia, cuyas demandas por negligencia médica contra la Clínica de Madrid, donde se operó, y el anestesista que le atendió habían sido rechazadas, por lo que tuvieron que hacer frente al pago de 400.000 euros por las costas del proceso.
El Alto Tribunal celebra una vista para estudiar la demanda de revisión por negligencia médica presentada por los padres de Antonio Meño después de que un nuevo testigo, un médico que estuvo presente en la intervención quirúrgica que tuvo lugar en 1989 en la Clínica de Madrid asegurara que en contra de lo que se creía hasta ahora el paciente no entró en coma al vomitar después de que lo desentubasen.
Según ese testigo, durante la operación observó que se producía una alteración del ritmo cardíaco, por lo que avisó al anestesista, que en ese momento estaba en otro quirófano. Cuando llegó, el anestesista -siempre según el testimonio del médico que comparecerá en la vista- comprobó que el tubo a través del que respiraba Meño se había desconectado.
Juana Ortega ha explicado a los periodistas en la puerta del Supremo que lleva esperando Justicia 21 años y cuatro meses y ha asegurado que no conoce al médico que va a testificar, pero -ha dicho- "es un valiente", en el que confía porque "es el único capaz de levantar esto".
"Si todo se arregla el primer plan es descansar", ha añadido Ortega, para quien en este caso ha habido "muchas mentiras y cobardía" porque, según ha relatado, "mi hijo entró muy sano y me lo devolvieron así".
Hasta ahora, y después de agotar la vía penal y recurrir a la civil, tanto el juzgado de primera instancia número 11 de Madrid como posteriormente la Audiencia de Madrid -en 2000- y el propio Supremo -en 2008- habían rechazado las demandas de la familia y declarado que no existió negligencia médica.
El paciente, que cuando se sometió a la intervención -una rinoplastia- tenía 21 años y estudiaba Derecho, está en coma vegetativo desde entonces y desde hace más de un año permanece en una tienda de campaña junto a su familia en la plaza de Jacinto Benavente de Madrid, frente a una de las sedes de Ministerio de Justicia.
En este campamento tenían una pancarta en la que se podía leer "la Justicia en España no existe", que ha sido arrancada, según ha relatado la madre de Meño, quien ha recordado que anteanoche le dieron un golpe en la cabeza y tuvo que ser atendida por el SAMUR.
Preguntada sobre si ha recibido amenazas y sobre si puede que esa agresión fuera para que no pudiera acudir a la vista hoy ha contestado que "seguramentes sí", pero que las amenazas se las toma a broma.