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Segi disponía de planos del Tren de Alta Velocidad

En concreto, se trata de dos documentos mecanografiados en castellano titulados 'Consideraciones técnicas en torno al trazado de la red ferroviaria del País Vasco a su paso por los municipios de Elorrio, Atxondo y Abadiño en Vizcaya. Análisis y valoración técnica del proyecto básico' y 'Respuesta y comentarios al informe de consideraciones técnicas en torno al trazado de la red ferroviaria del País Vasco a su paso por los municipios de Elorrio, Atxondo y Abadiño en Vizcaya'.
Se trata de una documentación hallada en el registro que se practicó en la sede de la 'Sociedad Montoste' de la localidad de Iurreta (Vizcaya) donde también se encontraron planos del proyecto a su paso por Mondragón, Etxano y Amorebieta. Según el análisis de la información realizado por los expertos en la lucha antiterrorista, "los dos primeros documentos pudieran haber sido facilitados por los Ayuntamientos de las localidades vizcaínas de Elorrio y Atxondo, corporaciones gobernadas por Acción Nacionalista Vasca (ANV) hasta su ilegalización".
La conclusión extraída por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado concluyen que "la aparición de este tipo de documentos demuestra el interés de Segi por el TAV". "Este plano podría servir para la programación de actos violentos de 'kale borroka' enmarcados en la lucha contra el trazado del TAV, dinámica prioritaria puesta en marcha por la banda terrorista ETA", zanja el documento.
Objetivo prioritario de ETA
El rechazo a la construcción del Tren de Alta Velocidad en el País Vasco ha sido uno de los objetivos principales de la banda terrorista ETA, cuyos contratistas han llegado ser objetivo directo de los terroristas como fue el caso del empresario Ignacio Uría, propietario de una de las firmas adjudicatarias de dichas obras que fue asesinado en diciembre de 2008.
El proyecto para llevar el tren de alta velocidad al País Vasco, conocido como la 'Y vasca', también ha sido objeto durante años de sabotajes y amenazas por parte de miembros de la 'kale borroka', o miembros de la cantera de la banda, mediante pintadas, robos o ataques al material de obra. En varias operaciones realizadas contra ETA y su entorno, las fuerzas de seguridad encontraron documentación que les relacionaba con los ataques a la alta velocidad.
En agosto de 2008, ETA reivindicó en un comunicado enviado a Gara varias de estas acciones violentas y amenazó directamente a las empresas adjudicatarias de las obras del TAV, a las que considera sometidas a "intereses ajenos a Euskal Herria" y acusa de "enterrar en cemento" el proyecto independentista.