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El abogado que asistió a Sarasola dice que el terrorista respondió "espontáneamente" en el interrogatorio ante la Guardia Civil

Durante la segunda sesión del juicio que se sigue desde ayer en la Audiencia Nacional contra Sarasola, Igor Portu y Mikel San Sebastián por su supuesta participación en el atentado de la T4, el abogado ha asegurado que no vio "ningún signo" de que las declaraciones del primero tras su detención estuvieran inducidas. "Lo vi bastante espontáneo, respondía naturalmente, sin dudas", ha afirmado.
El letrado ha asegurado que no percibió ninguna situación anómala durante las tres declaraciones que Sarasola hizo ante la Guardia Civil y ha subrayado que, si la hubiera detectado, lo habría puesto de manifiesto "sin ninguna duda", porque esa es su "obligación". Sobre el estado en el que se encontraba el presunto etarra, ha expliado que "lo único" que notó es que "se encontraba cansado", algo que "es habitual en cualquier detenido".
Además, ha explicado que "sólo" comprobó que tenía "un arañazo en una mano". Preguntado acerca de si Sarasola le contó que había sufrido golpes o amenazas, el abogado ha relatado que no le transmitió nada de esto y explicó que "no quiso" hablar con él, a pesar de que después de cada toma de declaración se le hizo ofrecimiento de entrevistas reservadas.
El detenido se quejó de maltrato policial
Sobre su estado, ha asegurado que lo vio "prácticamente igual, un poco más aseado", aunque ha explicado que, a preguntas suyas, manifestó ante el magistrado que había sufrido maltratos, "sobre todo en la detención".
La violencia que supuestamente se produjo en la detención de Sarasola y Portu, que se llevó a cabo el 6 de enero de 2008 en la localidad guipuzcoana de Mondragón, fue reconocida por el instructor de las diligencias policiales tras los arrestos, quien ha declarado hoy que poco después de que fueran interceptados los dos supuestos etarras se le comunicó que se había utilizado fuerza física.
No obstante, el agente de la Guardia Civil ha asegurado que cuando vio a los detenidos por primera vez sólo apreció "ciertas marcas rojas en la cara y poco más". Además, ha afirmado que se les preguntó cómo se encontraban y "no dijeron nada". No obstante, relató que Portu fue ingresado en un hospital de San Sebastián tras ser reconocido por un médico forense después de que se realizaran varios registros.
Confesiones de Sarasola
El instructor de las diligencia ha relatado también ante el tribunal en qué consistieron las tres declaraciones que Sarasola hizo de manera "voluntaria" en dependencias de la Guardia Civil y en las que, desde el primer momento, admitió ser miembro de ETA.
Así, en la primera reconoció que, durante su integración en la banda, formó parte de dos comandos, uno encargado del traslado de miembros de la banda y el segundo, para el traslado de materiales. Además, proporcionó los nombres del resto de integrantes de los comandos y señaló a Portu y San Sebastián.
En la segunda declaración, Sarasola se identificó como uno de los autores del atentado de Barajas y admitió haber participado en la acción terrorista frustrada contra el residencial Marina d'Or, en Oropesa (Castellón), y en la preparación de un atentado contra el complejo comercial de Azca (Madrid).
Además, el acusado contó pormenorizadamente cómo se produjo el atentado de la T4, que les había encargado Garikoitz Aispazu, alias 'Txeroki', y relató todos los detalles de su preparación, marcados por el ex jefe militar de ETA.
En esta declaración, Sarasola explicó en qué consistió su participación y las de sus compañeros, Portu y San Sebastián, y aseguró que habían realizado "dos viajes de reconocimiento" a Madrid antes de colocar la furgoneta bomba cargada de explosivos.