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Desterrada de su pueblo por robar

No es la primera vez que un ladrón es condenado a no acercarse a un lugar o a un barrio determinado, pero sí es la primera sentencia que destierra a una mujer del pueblo en el que vive. La justicia, harta de que esta ladrona robara en supermercados, farmacias y perfumerías de Sanlúcar de Barrameda le ha prohibido residir en la localidad. Su modus operandi era muy sencillo: entraba, cogía el producto y se marchaba. El problema es que lo hacía casi de forma compulsiva: la sorprendieron hasta 23 veces en tan solo un mes. Robaba productos fáciles de vender y con eso se costeaba su adicción a las drogas. Al final su frenesí le ha costado que no pueda volver ni a Sanlúcar ni a Chiclana, de donde fue desterrada por hechos similares.