Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rousseff y Serra aparcan diferencias en su último debate

En el careo, que se ha desarrollado siguiendo un formato de preguntas lanzadas desde el público, Serra ha abierto fuego calificando de "intolerables" los niveles de corrupción existentes en el país, citando como ejemplo el escándalo de sobornos de 2005 denunciado por el diputado Roberto Jefferson que afectó al Gobierno del presidente y cofundador del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inacio Lula Da Silva. "Hemos visto escándalos inmensos y no se ha detenido a nadie. Florece la impunidad", ha denunciado Serra.
En respuesta, Rousseff ha recordado el caso de la Mafia de las Ambulancias, investigado por las autoridades brasileñas, y en el que podría estar implicado su rival electoral. En este sentido, Rousseff ha indicado que "es importante para investigar y castigar, aunque duela". "En estos últimos años, la Policía Federal se ha profesionalizado y se ha fortalecido. Cada vez hay mas arrestos", ha agregado en sus comentarios.
Serra, del centrista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), ha usado el debate para enfatizar su argumento de que el país debería estar mejor y que enfrenta crecientes barreras en su crecimiento, como una moneda cara, una alta carga impositiva y una infraestructura en decadencia.
Rousseff se ha limitado a defender los progresos económicos logrados con Lula, el enormemente popular ex jefe sindical quien la eligió como sucesora. "La economía está creciendo, 28 millones de brasileños salieron de la pobreza y yo sacaré a los restantes 20 de la pobreza", ha dicho.
La candidata oficialista a las presidenciales de Brasil, Dilma Rousseff, mantiene una diferencia de diez puntos con su principal contrincante, José Serra, al obtener un 50 por ciento del respaldo popular, según la última encuesta publicada sobre intención de voto.
La última encuesta, publicada el martes, daba a la candidata del Partido de los Trabajadores un 49 por ciento, y al del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) un 38 por ciento. Por tanto, Serra recortaría un punto en el sondeo de este viernes.
El pasado jueves se conoció otra encuesta según la cual Rousseff, apadrinada por el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, obtendría el 57 por ciento de los sufragios, y Serra el 43 por ciento. Este resultado no tiene en cuenta los votos nulos y en blanco, ni tampoco los indecisos. En Brasil es obligatorio votar.