Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rebeca Jiménez: "No me imagino toda la vida en salas pequeñas, quiero tocar en sitios grandísimos llenos de gente"

Cinco años después de su anterior disco y tras una temporada viviendo y actuando en México y otros lugares de América, Rebeca Jiménez está de vuelta con nuevo trabajo, Tormenta y Mezcal, en el que plasma todas sus vivencias de esta intensa y diversa temporada vital.
"Estuve tocando y viviendo allí y empecé a escribir otro tipo de canciones que me daba México", apunta a Europa Press Rebeca Jiménez, quien plantea que aunque siempre ha sido "más de influencias norteamericanas, de repente" se ha "abierto mucho" a otros sonidos.
Y añade que esta nueva deriva plasmada en Tormenta y Mezcal es "solo el principio": "Tengo una canción compuesta nueva ya que es bastante más latina. Me hace mucha ilusión, y creo que lo haré en breve, grabar un disco de entero de rancheras. Siempre he querido, siempre he cantado rancheras en mi casa, igual que canción tradicional argentina y copla de España".
Esto le lleva a recalcar que le "encanta todo el folclore", al tiempo que recuerda que empezó a introducir rancheras en sus directos ya "antes de ir a México", si bien confiesa que esa tendencia se terminó incrementando con su traslado. "La influencia latina ha venido de forma muy natural y la verdad es que mola también fusionarse con América del Sur", señala.
EL AMOR SIGUE EN EL EPICENTRO
Bajo la producción de Toni Brunet y una banda formada por Jacob Reguilón, Toni Jurado, David Schulthess y el mismo Brunet a la guitarra, el álbum cuenta con un primer single, Love, que Rebeca define como "una reflexión o un alegato que quiere comunicar y transmitir que hace falta más amor en general en todo el mundo".
Y es que el amor sigue siendo uno de los temas principales en el universo de la artista segoviana, quien apostilla, eso sí, que este "no es un disco de desamor, ni de tristezas", sino un compendio de diferentes historias y visiones, entre las que también tiene cabida la rabia por la situación social y de crisis de España en Nadie se salva.
"No necesariamente tenía que tener una canción que hablase de la crisis o algo más social, pero me salió y está contada la historia de manera metafórica y también realista. Relatándolo de una manera no agresiva, reflejando lo que pienso, que nadie se salva, que siempre pasa algo", reflexiona.
A través de las once nuevas canciones, Rebeca se muestra a sí misma tal y como es en el momento actual: "Es que cuando escribes canciones, es raro que no te expongas. Al final vivimos de las emociones. Si la tienes dentro y tienes un medio para expresarlo, te sale, no lo puedes remediar. Yo no puedo. Y como suelen ser sentimientos muy universales la gente se identifica porque al final son cosas que nos pasan a todos. Y a mi me pasa con discos de otros".
CARRERA DE LARGO RECORRIDO
Tormenta y Mezcal es el tercer disco de Rebeca Jiménez como solista y llega después de Valiente (2011) y Todo llegará (2008). Y ella lo ve como "el momento" adecuado para dar un salto en su carrera y conseguir llegar a un público más amplio a través de unas canciones en las que cree con fe ciega y sin fisuras.
"El disco es muy bonito. Si me dan la posibilidad de que se escuche, que es lo importante, las canciones llegan a la gente. Es el momento de dar un paso, quiero que en España suceda y también abriendo más posibilidades fuera para crecer. España se acaba y ya está, al final puede ser un aburrimiento si no miras fuera", explica.
En esta línea, subraya que, además, "ir a México es una ilusión, como llegar a Argentina y Colombia, por ejemplo", por lo que insiste en que quiere "crecer": "Pero en España creo que me tengo que posicionar en otro sitio ya. Este disco puede sonar en muchas partes, transmite tranquilidad y elegancia. Eso hace también que pueda gustar a todo el mundo y a todas las edades, ojalá llegue".
"Quiero subir, quiero crecer en número de público. No me imagino toda la vida tocando en salas pequeñas, que me encanta, pero sinceramente te lo digo así, quiero tocar en sitios grandísimos llenos de gente. Es a lo que voy", admite, para apuntar: "Otros te pueden decir que son felices tocando en sitios pequeños, que yo también, pero quiero otra cosa".
PRESENTACIONES EN DIRECTO
Y con evidente ilusión y determinación todavía recalca: "Yo ahora siento que hay que subir para arriba todo lo posible. Lo visualizo, voy a por ello y creo que puede ser. Hay factores externos que ayudan y que se tienen que dar, pero el material ahí está, confío en el disco y mucho más todavía en el directo".
"No tengo ningún tipo de duda, que la gente venga a los conciertos, que es lo mejor. Estamos cerrando todas las fechas, vamos por toda España e intentaré girar todo lo posible con la banda, que es mi ilusión", sentencia Rebeca Jiménez con la confianza de quien siente que tiene las herramientas necesarias para hacer realidad sus sueños.
Con el disco ya en la calle, también está en marcha la correspondiente gira de presentación, con próximas paradas por ahora en Valencia (16 de diciembre, El Volander), San Juan (Alicante, 17 de diciembre, Sala Euterpe), Barcelona (17 de febrero, Luz de Gas) y Madrid (23 de febrero, Teatro Barceló).
Próximamente se confirmarán también fechas en Santiago, A Coruña, Santander, San Sebastián, Bilbao, Sevilla, Granada, Palma de Mallorca, Valladolid, Salamanca y más ciudades españolas, antes del salto en mayo de 2017 para presentar Tormenta y Mezcal en países americanos como México, Colombia y Argentina.