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Rajoy asegura que nunca aceptaría un gobierno de coalición con Zapatero

En el citado foro de debate, organizado por Nueva Economía Fórum, Rajoy se ha referido a las informaciones publicadas en la prensa sobre la posibilidad de que PSOE y PP se pongan de acuerdo para conformar un gobierno de concentración anticrisis.
"Un gobierno de coalición dirigido por el señor Zapatero es impensable", ha sentenciado. "Yo no aceptaría un gobierno de coalición dirigido por el señor Zapatero porque no creo en el señor Zapatero ni en las políticas que ha llevado a cabo estos años". Rajoy ha asegurado que Zapatero no tiene un proyecto político para sacar a España de la crisis económica y recuperar la senda del crecimiento, que en la última década permitió la creación de millones de puestos de trabajo.
Pese a oponerse a un gobierno de coalición con Zapatero, ha apuntado que sí está dispuesto a alcanzar pactos de Estado con el Ejecutivo actual mediante acuerdos "entre los dos grandes partidos" en los principales asuntos de Estado. En este sentido, ha destacado que una de las cosas que peor le han parecido en los seis años de mandato de Zapatero es que desde su llegada a La Moncloa provocase una "ruptura" de los grandes pactos que PSOE y PP habían alcanzado, como los referidos a la lucha contra el terrorismo y el modelo de Estado.
Parches de dudosa eficacia
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha dicho que es una lástima que la reforma laboral que ha aprobado el Gobierno no ha sido "una verdadera reforma", sino tan solo "una serie de parches de dudosa eficacia". Durante su intervención en el Fórum Europa, Rajoy ha afirmado que la negociación colectiva, que hace 30 años se producía a un nivel superior al de la empresa, hoy ya no tiene sentido porque supone condenar a las empresas a una política laboral "de talla única" y significa condenar a sus trabajadores a mayor riesgo de perder su empleo.
Por ello ha abogado por una negociación entre empresarios y trabajadores dentro del ámbito de la empresa, "porque solo dentro de ella se conocen las circunstancias de competencia, innovación y organización", que permite ajustar el marco laboral a la realidad concreta de la empresa y eso supone "más facilidad para el descuelgue" que no puede limitarse sólo a lo salarial, sino que debe abarcar todas las condiciones de trabajo.
En cuanto a la formación profesional, ha apostado por el reconocimiento de la formación continua como un "verdadero derecho de los trabajadores" y propuso la creación de una cuenta de formación asociada al número de cotización a la Seguridad Social que permita identificar inmediatamente la formación recibida por cada trabajador. Ha recordado que en España el 84,3 por ciento de los parados no recibe formación alguna; que entre los ocupados sólo el 7,7 por ciento participa en algún tipo de acción formativa y que sólo el 81,1 por ciento de las empresas la ofrecen a sus trabajadores.
Sólo para salir del paso
También ha considerado necesario una regulación clara, sencilla y aplicable de la extinción de los contratosporque su inexistencia provoca un freno a la creación de empleo estable y estimula una litigiosidad elevada, que también contradice el objetivo de crear empleo de calidad. El líder del PP ha explicado que su partido se ha abstenido en la votación del decreto para la reforma laboral porque cree que es posible mejorarla en el debate parlamentario, ya que no clarifica la indemnización de los 20 días y otras cuestiones como el contrato de 33 días o en materia de intermediación laboral.
"Eso es lo sustancial", ha declarado Rajoy, "pero eso no es una reforma, es algo para salir del paso", ha añadido, razón por la que no ha gustado ni a sindicatos, ni a la patronal ni a los grupos parlamentarios. Con respecto a los contratos, ha abogado por saber cuáles son exactamente las reglas del juego y que "la gente no tenga que estar continuamente en los tribunales". Estos temas, además del absentismo y el papel de las mutuas, es lo que el PP planteará en las enmiendas al proyecto de ley cuando se inicie el trámite. En este sentido, el líder de la oposición ha dicho que el PP actuará "de buena fe" e intentará que el proyecto sea "realmente útil" para las empresas y para los trabajadores porque, sentenció, "apoyar a las empresas es apoyar a los trabajadores y todo lo demás es demagogia barata".No obstante, ha reconocido que el problema del paro no se soluciona con la aprobación de un decreto.
El problema del paro "se arregla con otra política económica" ha dicho, y, sobre todo, con un plan que fije objetivos y marque un rumbo que explique lo que pretende el Gobierno, además de voluntad y determinación de llevarlo adelante, ha subrayado. Rajoy ha señalado que "lo peor que puede existir" es que no haya reglas de juego, y ha añadido que "es mejor que haya reglas de juego malas, a que no haya". "La vida son reglas de juego y aquí no las hay en materia de energía, impuestos, o déficit público", ha dicho, por lo que destacado la necesidad de "otra política" y un plan para generar confianza.
Reproches al Gobierno por las Cajas
Rajoy ha reprochado al Gobierno por no haberle entregado aún una "propuesta concreta" sobre los cambios que necesita la ley estatal de cajas dentro de la reestructuración del sistema financiero. Rajoy ha recordado que a principios de mayo acordó con el presidente del Gobierno que afrontarían de manera conjunta la reestructuración del sector. Ese acuerdo incluía, entre otras iniciativas, definir las líneas generales de la reforma general de la Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorros (LORCA), ya que ambos reconocieron que era necesaria para que estas entidades puedan afrontar con mayor comodidad el futuro.
El líder de la oposición explicó que el principal problema de la banca en todo el mundo -"España no es una excepción"- es que las entidades no han valorado adecuadamente sus activos. Por ello ha considerado "positivo" que el Banco de España haya propuesto mayores provisiones por activos inmobiliarios. La idea de Rajoy es que "de poco sirve recapitalizar las entidades y reestructurarlas, si no se reconocen las pérdidas latentes que hay en los balances".
En cuanto a la modificación de la ley de cajas, dijo que es necesario que se facilite la captación de capital en los mercados por parte de las cajas y que se pueda diferenciar la actividad propiamente bancaria de la fundacional. Además, abogó por dar derechos políticos a las cuotas participativas -valores similares a las acciones- que pueden emitir las cajas. Rajoy también propone hacer "incompatible" que un cargo político sea a su vez miembro de algún órgano de gobierno en una caja de ahorros y "si es necesario", una reforma de la normativa de los Sistemas Institucionales de Protección (SIP) que permiten que las entidades compartan riesgos y resultados, aunque mantengan su independencia de marcas.
Para el líder del PP, resolver la situación del sector financiero es "necesaria y urgente", entre otras razones, porque si no, las familias y empresas españolas seguirán "agobiadas por la escasez de crédito", aunque advirtió, la reordenación no asegura por sí misma la recuperación de la economía y la creación de empleo. Tampoco es incompatible la urgente necesidad de reformar el sector con que haya "actores cualificados y fuertemente internacionalizados", en una clara alusión al Banco Santander y al BBVA.