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REE convoca subastas adicionales de interrumpibilidad tras cubrirse lo ofertado sin agotar el presupuesto

Red Eléctrica de España (REE) ha convocado subastas adicionales de nuevos bloques de 5 megavatios (MW) dentro del proceso de asignación competitiva del servicio de interrrumpibilidad correspondiente a 2017 para los grandes consumidores de electricidad -retribuciones por disminuir o cesar el consumo eléctrico en caso de emergencia o de saturación del sistema- tras cubrirse lo ofertado sin que se haya agotado el presupuesto previsto, informó el operador.
Así, se han cubierto los 340 bloques de este producto de 5 MW, un total de 1.700 MW, que estaban previsto sin agotar el presupuesto asignado. Esto ha sido debido a que el sistema de subasta de precio descendente aplicado presiona a la baja lo ofertado por las compañías para adjudicarse estos bloques. Estas subastas adicionales tendrán lugar mañana.
El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital convocó para esta semana estas subastas, en la que también se asignarán 10 bloques del producto de 90 MW (900 MW). En total, se asignarán 2.600 MW de potencia interrumpible.
Cerca de 250 personas en representación de alrededor de 150 empresas de la gran industria con intensivo consumo eléctrico pujan por productos de interrumpibilidad para el año 2017.
LAS SUBASTAS DE INTERRUMPIBILIDAD.
Con la reforma energética, el Gobierno creó un sistema de subastas para repartir entre las industrias el llamado servicio de interrumpibilidad, por el que los grandes consumidores de electricidad reciben un incentivo por modular su consumo en momentos de saturación en el sistema eléctrico.
La primera subasta, celebrada a finales del 2014, generó críticas de varias empresas, especialmente de Alcoa, que amenazó con el despido de trabajadores si no obtenía un precio competitivo para la electricidad.
Industria realizó a los pocos días una nueva puja que mejoró las condiciones para estas empresas, que ahora reclaman la compra de bloques de megavatios de menor tamaño y periodos más largos para el servicio de interrumpibilidad.
Con la reforma energética, el coste para el sistema eléctrico asociado a la interrumpibilidad ha quedado recortado de unos 750 millones de euros a cerca de 550 millones en la actualidad.