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Pyongyang da un "ultimátum" a Seúl para que cese sus actos hostiles

Corea del Nortecuatro.com

Las Fuerzas Armadas de Corea del Norte han dado un "ultimátum" a Corea del Sur, advirtiendo de que habrá "represalias" sin previo aviso, en el caso de que continúen las actividades contra el régimen comunista en el país vecino.

"El Comando Supremo del Ejército de Corea del Norte ha emitido este martes un ultimátum al grupo de marionetas surcoreanas", ha informado la agencia de noticias oficial del régimen comunista, KCNA.
Los militares norcoreanos se han referido a la manifestación que grupos conservadores celebraron ayer en Seúl, en la que quemaron fotografías del ex líder norcoreano Kim Jong Il, justo cuando se conmemoraba el 101º nacimiento de su padre y antecesor, Kim Il Sung.
"Es un acto atroz e imperdonable", ha considerado el Comando Supremo, explicando que Kim Jong Il es un símbolo de la "gran dignidad" de Corea del Norte, según recoge la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
Por ello, ha indicado que si Seúl realmente pretende dialogar, tal y como ha propuesto este fin de semana, tendrá que disculparse por todos los actos antinorcoreanos. "Si estos actos continúan, habrá pasos de represalia sin advertencia", ha amenazado.
El Ministerio de Defensa de Corea del Sur ha condenado estas declaraciones. "Es rechazable que Corea del Norte nos amenace basándose en informaciones periodísticas (sobre las manifestaciones en Seúl)", ha dicho su portavoz, Kim Min Seok.
Kim ha reiterado que el Gobierno surcoreano "sigue monitorizando los movimientos de Corea del Norte", así como su "firmeza" ante "cualquier provocación" del país vecino.
"ESTADO DE GUERRA"
En las últimas semanas, el Gobierno de Kim Jong Un ha declarado el "estado de guerra" en la península coreana y ha amenazado con atacar las bases militares que Estados Unidos posee en las islas de Hawai y Guam y en Japón.
En este sentido, ya ha notificado "formalmente" a la Casa Blanca que ha "ratificado" el posible lanzamiento de un ataque "sin compasión" contra objetivos estadounidenses, incluido un "ataque nuclear diversificado".
El régimen comunista ha atribuido todas estas medidas a las amenazas proferidas por Corea del Sur y Estados Unidos, con las que "han rebasado los límites", pasando de "la fase de la amenaza y el chantaje a la temeraria fase de guerra actual".
Estos movimientos se enmarcan en la escalada de tensión regional, que comenzó el año pasado, con los lanzamientos de cohetes de largo alcance de abril y diciembre, y que ha continuado en 2013, con la prueba nuclear del pasado 12 de febrero, por parte de Corea del Norte.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha condenado estas acciones, al considerar que violan las resoluciones que prohíben a Corea del Norte desarrollar y usar tecnología nuclear y de misiles balísticos.