Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Prisión para el acusado de 156 muertes en el incendio en una discoteca rusa

Fuentes jurídicas han informado de que el acusado, que se había fugado de Rusia y se refugió en Barcelona para intentar eludir una posible condena de diez años de cárcel por homicidio imprudente, se ha negado ante el magistrado a ser extraditado a su país. No obstante, una vez que Rusia formalice su petición para que le sea entregado el empresario, en el plazo de cuarenta días se celebrará una vista de extradición.
El detenido era buscado por las autoridades rusas por haber organizado los fuegos artificiales que causaron el incendio que provocó la muerte de 156 clientes del local, el 5 de diciembre de 2009.
Uno de los propietarios del club, Anatoni Zak, y su administradora ya fueron detenidos poco después de la tragedia, ocurrida al pie de los montes Urales, si bien Mrykhin, que trabajó como director comercial del club y se encargó de organizar los fuegos, logró huir.
El incendio fue causado por el uso indebido de fuegos artificiales en el interior del club, que había convocado una fiesta para celebrar el octavo aniversario de su inauguración a la que acudieron unas 300 personas, muchas de las cuales quedaron atrapadas en una avalancha al desatarse el pánico por las llamas al estar las vías de salida cerradas.
Detenido en Barcelona
Mrykhin fue arrestado el pasado 31 de agosto cerca de su casa, en los alrededores en el distrito 22@ de Barcelona. Los agentes tenían información de que el empresario se podría haber trasladado al área de Barcelona para eludir a la justicia rusa, por lo que montaron un dispositivo que permitió descubrir que efectivamente llevaba una vida absolutamente normal en la capital catalana. En el momento de su detención, el empresario ruso no opuso resistencia y fue trasladado directamente a Madrid.
Pocas horas después del mortal incendio, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, exigió castigar con "máxima dureza" a los "canallas irresponsables" culpables del siniestro.