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Un Príncipe saudí culpable por asesinar a su sirviente

Los hechos se sucedieron el pasado mes de febrero en el hotel Landmark de la capital londinense, cuando el monarca Saud Abdulaziz bin Nasser al Saud de 34 años, golpeó con fuerza a su sirviente Bandar Abdulaziz, de 32 años, después de un pequeño enfrentamiento.
El fiscal, Jonathan Laidlaw, ha asegurado que "el príncipe le atacó como culminación de una campaña de abuso sádico", "creo que el monarca y su sirviente mantenían algún tipo de relación sexual".
El monarca, que está recluido en la prisión de Old Bailey a la espera de su sentencia, ha admitido en juicio haber cometido homicidio involuntario pero no asesinato. Además negó que la victima fuera su amante, "era mi sirviente, amigos e iguales". Ante esta declaración del príncipe el fiscal, le respondió, "Los hechos establecen bastante concluyentemente que o es gay o tenía tendencias homosexuales".
Además no era la primera vez que la víctima habría recibido golpes, según han recogido una serie de cámaras de circuito cerrado, Abdulaziz habría sido golpeado en otras ocasiones por el acusado, así como la misma noche de los hechos en la puerta de un restaurante.
Lazos reales
El sirviente que había pasado los tres últimos años viajando como compañero ocasional del príncipe, era hijo del sobrino del rey saudí y su madre es hija del monarca.
El cuerpo de Abdulaziz ha sido hallado con "una serie de golpes duros o puñetazos en su cabeza y en su cara", dejándole su ojo izquierdo cerrado e hinchado, sus labios rasgados y sus dientes rotos, según apunta el fiscal. También tenía heridas en sus oídos, heridas internas y sangre en el cerebro, así como lesiones graves en el cuello por presión manual.