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El Partido Demócrata dividido por el debate sobre las torturas de la CIA

Profundamente dividido, así está en EEUU el Partido Demócrata de Barack Obama. El motivo es que no se ponen de acuerdo sobre cómo investigar las presuntas responsabilidades políticas de los que justificaron, autorizaron y ordenaron el uso de la tortura en los interrogatorios de la CIA a sospechosos de terrorismo durante la Administración Bush.
Hay dos bandos, uno encabezado por Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes, que aglutina a los partidarios de crear una comisión de la verdad que investigue a fondo la etapa de George W. Bush para determinar si hubo violación de leyes por parte de aquellas autoridades que dieron luz verde al empleo de técnicas agresivas como la asfixia simulada, y otros métodos de extrema crueldad y dureza.
El otro bando está encabezado por Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, que prefiere pasar página y mirar hacia el fututo.
La opinión de Obama
Por su parte, el presidente Barack Obama es contrario a la apertura de una causa general contra la anterior Administración.
Sin embargo, fue precisamente Obama quien el pasado martes dejó la puerta abierta a la creación de una comisión bipartidista que aborde el asunto de las torturas.
Pese a todo, Obama ha dejado en manos de su fiscal general, Eric Holder, la decisión final sobre cualquier actuación judicial contra antiguos miembros del gobierno republicano.