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Otegi y sus secuaces, juzgados por enaltecimiento del terrorismo

La Sección Cuarta de la Audiencia Nacional ha iniciado este miércoles el juicio contra el ex portavoz de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi por su participación en el homenaje celebrado el 9 de julio de 2005 en Amorebieta (Vizcaya) a José María Sagarduy, el etarra que más tiempo lleva en prisión.
La fiscal encargada del caso, Blanca Rodríguez, solicita un año y medio de cárcel para Otegi, al que acusa de haber cometido un delito de enaltecimiento del terrorismo con el agravante de ser reincidente.
Está previsto que el juicio no quede visto para sentencia hasta el viernes. Junto al ex portavoz de Batasuna se sientan en el banquillo de los acusados Itziar Galardi, Jon Emparantza y Estanislao Echaburu, para quienes la fiscal pide un año y tres meses de prisión. Todos ellos son dirigentes de diferentes plataformas y organizaciones de apoyo a los presos etarras.
No condena la violencia de ETA
Arnaldo Otegi, se ha negado a condenar explícitamente la violencia de ETA en el juicio que la Audiencia Nacional está celebrando contra él.
Al término de su declaración como acusado, la presidenta del tribunal, la magistrada Ángela Murillo, ha preguntado a Otegi: "¿Condena usted rotundamente la violencia de ETA?". "No voy a contestar", ha sido la única respuesta del ex portavoz de Batasuna, a lo que la magistrada Murillo ha espetado "ya sabía que no iba a contestar".
Otegi, quien se ha negado a contestar a las preguntas de la Fiscalía y de las acusaciones populares, ha aprovechado su declaración en el juicio para realizar un alegato político.
Supuesta huelga de hambre
Otegi comenzó el pasado lunes una huelga de hambre en el marco de las protestas anunciadas por el colectivo de presos de la banda en denuncia de lo que consideran un aumento de la represión en las prisiones, según confirma la abogada del acusado, Jone Goiricelaia.
La noticia ha trascendido durante la celebración del juicio. Goiricelaia pidió a la presidenta del tribunal, Angela Murillo, permiso para que su cliente bebiera agua "dado que se encuentra en huelga de hambre". La magistrada accedió a la petición de la letrada con un expresivo: "Por mi, como si quiere tomar vino".
Otegi es uno más de los 500 presos de ese entorno, ahora en las cárceles españolas, pero no todos están cumpliendo esas instrucciones a rajatabla. Más del 20 por ciento se las salta: ni se han quedado en sus celdas en aislamiento ni están en huelga de hambre.
Y del resto, la mayoría, como Otegi, han pedido no recibir comida, aunque lo hacen más de cara a la galería.
Busca y captura para los imputados ausentes
La Audiencia Nacional ha ordenado la busca y captura de Jon Enparantza y Estanislao Etxaburu, ya que ninguno de los dos se ha presentado al juicio señalado en su contra.
Así, el tribunal, presidido por la juez Angela Murillo, respondió favorablemente a la petición realizada por la fiscal Blanca Rodríguez y ha decretado que ambos sean detenidos y esperen en prisión la celebración de una nueva vista oral. Así, el juicio continuó por tanto contra el resto de acusados.
Día de autos
El día del homenaje a Sagarduy, Otegi subió al escenario, presidido por una gran fotografía de Sagarduy, y pronunció un discurso en el que "elogió la lucha llevada a cabo por los presos vascos" y comparó al homenajeado con Nelson Mandela, según el escrito de calificación de la fiscal Rodríguez.
El acusado ha asegurado en el juicio que su intención a la hora de participar en el homenaje de Sagarduy no era hacer "apología de las soluciones violentas" sino denunciar la situación "injusta y cruel" que a su entender sufre el preso etarra y abogar por "una solución pacífica".