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La Opinión de Gabilondo: 19 de enero

"El viejo lema 'hay que tener ilusión pero no hacerse ilusiones' parece hecho para un momento como este"
"El viejo lema "hay que tener ilusión pero no hacerse ilusiones" parece hecho para un momento como este. Mañana llega Obama: "hoy es el fin del mundo, mañana empieza el futuro", repiten como campanas los medios de comunicación de todo el planeta. Cerremos un capitulo de la historia porque está a punto de abrirse otro distinto, pero ¿en que hay que tener ilusión y en que no hay que hacerse ilusiones?. Hay que tener ilusión porque es indiscutible que se despide un tiempo oscuro, miserable, la novena cruzada, tiempo de zafiedad e incompetencia, la era de Bush y de Cheney. Y es que lo que viene resulta luminoso, cargado de electricidad a lo largo de una campaña modélica en la que los Estados Unidos han sacado brillo a sus principios y a sus valores, hay que tener ilusión, pero no hay que hacerse ilusiones. Obama recibe de su país y de todo el mundo el catalogo completo de problemas, cada uno dificilísimo, todos juntos aplastante. Está llamado a defraudar a quienes esperan que Lázaro resucite y el agua se convierta en vino. En los Estados Unidos, una encuesta afirma que los ciudadanos están dispuestos a concederle dos años de margen. No será así, pero debería serlo, lo justo seria rebajar lo que se espera de la política, que puede menos de lo que hemos decidido creer. Sin embargo, ¡como rechazar el poder magnético de estas circunstancias históricas!. Su importancia no debe ser desdeñada, no son ensueños, no son espejismos, la corriente que sacudió al mundo con la llegada de Kennedy, sus frases redondas en su discurso del capitolio, no fueron ni son humo. Forman parte también de la realidad, la esperanza con que se saluda la llegada de Obama no disuelve los problemas pero puede actuar como una fuerza motriz de la sociedad, así que hay que tener ilusión pero no hacerse ilusiones, pero, igualmente, hay que tener ilusión."