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La Opinión de Gabilondo: 5 de enero

"Ni la ONU, ni la Unión Europea, ni la Liga Árabe saben, o pueden o quieren poner freno a la locura israelí en Gaza"
"No cabe más impotencia, ni más hipocresía, ni más ineficacia. Ni la ONU, ni la Unión Europea, ni la Liga Árabe saben, o pueden o quieren poner freno a la locura israelí en Gaza. Este es un tiempo basura. Hasta el día veinte, día de la toma de posesión del nuevo presidente de los Estados Unidos, es tiempo muerto. El Gobierno de Tel Aviv se lo ha tomado al pie de la letra y, sobre cientos de muertos, de horror y de barbarie, consolida posiciones de fuerza ante lo que depare el futuro y, de paso, se hace la campaña electoral para los comicios generales de febrero. En este tiempo de vacío hasta el veinte de enero, nadie va a detener a Israel. Nadie hará nada. Y Obama calla. Su silencio estruendoso figurará en la historia como el primer acto de su mandato electoral. El tiempo nos dirá cómo valorarlo. Hoy, lo evidente es que la entrada a sangre y fuego en Gaza va a constituir para Israel una victoria desastrosa y para Hamas una derrota triunfal. Hoy da igual si los gobiernos de los países árabes están divididos. Los pueblos árabes están hoy mas unidos que ayer contra Israel. Y los palestinos, atropellados en ese campo de concentración que es Gaza, están hoy más unidos a Hamas que ayer. Y con la opinión pública mundial más a su lado. Los israelíes están resultando ser una calamidad política. Tal vez porque su nación es inseparable de la mística y la épica, no sabe defenderse si no es militarmente. Y se equivoca: inventó Hamas para debilitar a Al Fatha, y cuando Hamas ganó unas elecciones limpiamente democráticas en 2006, asfixió su economía y le llevó a la desesperación. Y eso, así como llenar Cisjordania de muros de cemento es, a la larga, un suicidio. Israel tiene derecho a un Estado seguro. Por eso, su gran objetivo defensivo tendría que ser la prosperidad y modernidad de Palestina. En ellas se diluiría Hamas. La libertad y el bienestar de los palestinos serían el mejor escudo de protección de Israel. Con el terrorismo de Estado, Israel no defiende su futuro; lo pone en peligro y se degrada ante el mundo."