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La Opinión de Gabilondo: 14 de abril

"Que Zapatero haya anunciado hoy un drástico recorte de la publicidad en la televisión pública, es algo relevante"
"Los medios de comunicación hemos aburrido tanto a la sociedad con nuestros problemas, nuestros enfrentamientos y nuestras reivindicaciones, que ya es imposible convencer a nadie de que bastantes de esos asuntos interesan a los ciudadanos tanto como a nosotros y a nuestras empresas. Pero es así. Que Zapatero haya anunciado hoy un drástico recorte de la publicidad en la televisión pública, es algo relevante. ¿Cuánto de relevante?. Pues depende de la magnitud del recorte, porque de ese dato se derivará el modelo de televisión pública posible en España. Recordemos dos ideas básicas. En España, hasta Zapatero, nunca hubo exactamente televisión pública. Hubo la televisión privada de Suárez, la de González y la de Aznar. Y en cada comunidad autónoma, la televisión privada del ganador de las elecciones. Zapatero liberó a la tele al renunciar a elegir al director general, que era el derecho de pernada que se otorgaba a quien llegara a la Moncloa. Pero ese director general no puede saber, ni puede decidir, que modelo de televisión pública debe diseñar porque le falta un dato básico: la financiación. Siempre pendiente de ser abordada en serio, y siempre aplazada, la publicidad y la pólvora del rey se unían, y se unen, en proporciones siempre provisionales, siempre revisables. El gran lío. Las privadas luchamos en pelea desigual e injusta. Pero incluso la propia televisión pública es víctima de una zozobra y una inseguridad manifiestas. Y hablamos de Televisión Española. Porque en las comunidades autónomas rige el modelo antiguo. No se han "zapaterizado". No hay televisión pública sino la televisión privada del Gobierno de turno. La de Ibarretxe, la de Cháves, la de Esperanza Aguirre, la de Camps, etc. Televisión, además, de apetito insaciable. Con segundas cadenas, o terceras, o hasta cuartas. Se acerca la TDT, va a despedirse la televisión analógica, se habla de fusiones de empresas, la crisis ahoga a todos, y seguimos sin saber qué televisión pública queremos tener y de cuánto dinero queremos dotarle. Y Zapatero ha decidido intervenir. ¡Aleluya!. Veremos hasta dónde llega."