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La Opinión de Gabilondo: 1 de abril

"Es difícil que la cumbre de Londres sea un éxito, pero es imposible que sea un fracaso"
"Es difícil que la cumbre de Londres sea un éxito, pero es imposible que sea un fracaso. No habrá portazos, con los que bravuconea Sarkozy, ni surgirá la receta milagrosa que despeje los nubarrones económicos. Lo más probable es que se haga una gran proclamación de unidad, se concreten dos o tres cosas en materia de regulación financiera, se denuncie un proteccionismo que cada cual seguirá practicando, y se establezca una nueva cita para dentro de unos meses. ¿Qué más cabe esperar?. Nadie está sometiendo a crítica el modelo de crecimiento. Sólo se reprochan comportamientos (la codicia humana) y la falta de sistemas de regulación. Y se sueña con volver lo más pronto posible al mismo casino de antes, aunque a partir de ahora habrá mas vigilantes en la ruleta y en las mesas de black jack. No cambiará gran cosa porque la codicia la genera el propio modelo, que es voraz por naturaleza. Y los reguladores puede que eviten el hundimiento del sistema, pero no lograran hacerlo sostenible. Pero además de esta cumbre, la semana es casi la presentación del nuevo tablero internacional bajo el liderazgo de Obama. Un buen momento para que España reflexione sobre su política exterior, que en la última década ha sido anómala. Lo fue con Aznar, que regaló nuestra independencia a Bush y nos convirtió en su recadista. También con Zapatero, con quien recuperamos la independencia, porque algunos gestos, innecesarios e inmaduros, nos colocaron en una situación nada confortable. La tendencia al presidencialismo que se da en nuestro país agrava las cosas, porque nuestra política exterior se hace personalista. Es decir, poco profesional, en una actividad llena de sutilezas y muy sofisticada formalmente. Creemos que es necesario reconocerlo y dar mucho mas juego a nuestro cuerpo diplomático. Y otra cosa: aunque le dé un poco de dentera generacional, Zapatero debería dejarse aconsejar más por Felipe González. Él supo equilibrar muy bien nuestra soberanía con nuestras dependencias."