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Rus y Camps controlaban las mordidas del PP valenciano

Alfonso Rus tenía hasta ganas de bromear al salir del juzgado. “Había diez o doce (cajas B en el PP)”, declaraba al ser preguntado por los periodistas. Broma o no, el caso es que el informe de la Guardia Civil señala que la trama de corrupción del caso Taula podría tenía más de un líder. Uno sería él, al frente de la diputación de Valencia, y otro sería el propio Francisco Camps, ex presidente de la Generalitat Valenciana. El informe de la UCO sostiene que Gerardo Camps, hoy diputado por Alicante, "tenía encomendado al parecer por el presidente Francisco Camps controlar las adjudicaciones... se deduce que podría existir una estrategia de recaudación de dinero en el seno del PP autonómico". Tanto Francisco como Gerardo Camps han negado su participación en esta trama.

La red recurría al clásico de las mordidas a través de empresas públicas bajo su control, fundamentalmente dos. Ciegsa se dedicaba a construir colegios en barracones y cobraba un 3% por adjudicaciones. Esta sociedad acumula unos sobrecostes de 1.000 millones. El dinero nutría la caja B del PP valenciano, que en realidad eran cinco, según la investigación, repartidas entre las tres provincias. La versión de la Guardia Civil también la sostiene un recaudador del PP, Marcos Benavent. Hoy Alfonso Rus tenía que aclarar ante el juez el cobro de mordidas a través del club de futbol que él presidía.