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Obama hace un llamamiento a las urnas a "amigos y aliados en el Congreso y en las Gobernaciones"

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha llamado a la participación ciudadana en las elecciones legislativas de este martes para conservar el respaldo suficiente en Cámara de Representantes y Senado ante la victoria republicana que se avecina.
"A todo aquél que me escuche: recordad que sois los que dais forma al futuro, pero si no os involucráis, alguien lo hará por vosotros. Una de las mejores formas de hacerlo es ir a votar hoy", ha declarado Obama en una entrevista a la cadena KPRW de Los Ángeles.
En su comparecencia, Obama ha defendido la gestión realizada durante los dos últimos años con la ayuda de la mayoría demócrata del Congreso, aunque ha reconocido que el crecimiento del empleo está siendo mucho más lento de lo esperado y necesita de respaldo en ambas cámaras para llevar a buen puerto su estrategia.
"En términos generales, las cosas han mejorado estos dos últimos años. Sólo podremos seguir así si cuento con la ayuda de amigos y aliados en el Congreso y en las Gobernaciones", ha indicado el presidente.
Las encuestas le vaticinan un revés
Las encuestas vaticinan un cambio en EEUU, a mitad de la legislatura de Barack Obama. El presidente de EEUU se examina en las elecciones legislativas de este martes y las previsiones apuntan a una victoria del Partido Republicano, que ganaría el control de la Cámara de Representantes.
De igual modo, los republicanos obtendrán sustanciales avances en su presencia en el Senado de EEUU, y en la mejor de las perspectivas, recuperará la mayoría de gobernaciones del país.
Se tratará, a todos los efectos, de una victoria sin precedentes en las últimas décadas. Al día siguiente, y aprovechando este extraordinario impulso, comenzarán la campaña para hacerse con el triunfo en las elecciones presidenciales de 2012.
Los estadounidenses están llamados a renovar toda la Cámara de Representantes, los 435 escaños, un tercio del senado (37 de los 100 asientos) y además deben votar a los gobernadores de 37 estados y otros cargos estatales y locales.
El fenómeno "Tea Party"
La última encuesta de Gallup, publicada este lunes por el rotativo 'Los Angeles Times', concede a los republicanos un mínimo de 60 escañosnuevos en la Cámara Baja, muy por encima de los 39 necesarios para conseguir la mayoría, en lo que supondría la inversión de asientos más radical registrada en el Congreso estadounidense desde 1942.
Esta ventaja se ha conseguido gracias a la combinación de varios factores: el giro de los independientes al republicanismo, la explosión del movimiento populista del Tea Party y la aparición de los poderosos grupos externos de financiación republicanos.
Gobernar hacia el centro
Si las encuestas se cumplen, el primer paso que dará el Gobierno de Obama será acabar con el movimiento del Tea Party, que ha conseguido de sobra su objetivo fundamental: hacer ruido de fondo.
"Todo se amplifica", decía el sátiro político Jon Stewart el pasado fin de semana, "para que nada se escuche", en referencia a las tan estrambóticas como masivas protestas organizadas durante los últimos meses por los elementos más reaccionarios de la política y los medios norteamericanos, como Sarah Palin o el presentador Glenn Beck, contra el Gobierno estadounidense.
El problema de los republicanos
El problema que se presenta a los republicanos es que, ideológicamente, los objetivos del Tea Party van mucho más allá de lo que el GOP está dispuesto a aceptar, y el partido no está dispuesto a repetir el catastrófico error de introducir a elementos 'ultraconservadores' en su política de gobierno, habida cuenta de los errores cometidos en su día por Newt Gingrich, Ronald Reagan o George W. Bush.
Por ejemplo, revocar en su totalidad la reforma sanitaria de Obama sería un gesto excesivamente radical. Además, con el control de la Cámara, podrían negarse a financiar aspectos sustanciales del plan de reforma financiera que está desarrollando la Casa Blanca.
Así, el radical Tea Party dará paso a organizaciones externas, respaldadas por donaciones anónimas, de gran poder económico, responsables de buena parte de la agresiva campaña publicitaria republicana y más integradas en el organigrama de Washington.
Coste millonario de la campaña
El dinero vuelve a ser factor fundamental: el coste de la campaña electoral para los comicios legislativos estadounidenses ha batido un récord histórico al sobrepasar los 3.000 millones de dólares en gastos (unos 2.150 millones de euros), según el Centro para el Análisis de las Campañas en los Medios de Comunicación.
En este entorno, las entidades creadas por Rove para el Tea Party, como American Crossroads y Crossroads GPS, llevan gastados más de 50 millones de dólares este año en publicidad y pretenden continuar con su campaña cuando se reanuden las sesiones del Congreso para tomar decisiones en aspectos claves como la inmigración o la prórroga de las exenciones fiscales aprobadas durante la era Bush.
El objetivo final, según el presidente de American Crossroads, Robert M. Duncan, es el de conseguir a un presidente republicano dentro de dos años. "En 2012 hay un premio mayor: el cambio en la Casa Blanca", afirmó a 'The New York Times'. "Hemos plantado la bandera de la permanencia, y creemos que jugaremos un papel crucial en las próximas elecciones", añadió.
El temor más inmediato entre los demócratas es que este tipo de organizaciones pueden alimentar una espiral de dinero que permitiría la resurrección de los "intereses especiales" o grupos de presión que Obama ha intentado destruir desde su llegada a la Casa Blanca.