Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Obama reitera que EEUU se encuentra al inicio de la recuperación económica

La crisis económica está cerca de poner el punto y final en EEUU, o eso es lo que piensa su presidente Barack Obama. Durante un mitin en favor del candidato demócrata a gobernador de Virginia, el dirigente estadounidense se mostró "convencido" de que el país norteamericano podría estar viviendo el principio del fin de la recesión y celebró los resultados que ya comienzan a verse tras las iniciativas de choque contra la crisis financiera adoptadas en los últimos meses.
Obama considera que las acciones adoptadas durante el primer medio año de su administración han ayudado a frenar "la caída libre" de la economía estadounidense.
"Estamos perdiendo empleo a la mitad de ritmo respecto a principios de año", señaló el mandatario, quien también destacó otros signos de recuperación. Así, entre otros, citó las alzas del mercado financiero o la subida en el precio de las viviendas por primera vez en casi tres años.
El inquilino de la Casa Blanca recordó que la crisis llegó heredada de la época republicana y respondió a las críticas de la formación opositora diciendo que, en lugar de hablar, deberían hacerse a un lado para que el Gobierno "pueda limpiar el desastre".
Plan "dinero por chatarra"
Por otra parte, el Senado de EEUU ha aprobado dotar de 2.000 millones dólares más (casi 1.400 millones de euros) al plan de incentivo a la compra de un automóvil a cambio de achatarrar otro, denominado CARS y conocido popularmente como 'dinero por chatarra'.
El Senado norteamericano dio luz verde a la revisión por 60 votos a favor y 37 en contra. De esta forma, se suma a la ampliación ya aprobada previamente por la Cámara de Representantes. No en vano, el presupuesto inicial de 1.000 millones de dólares asignado por el Gobierno de Barack Obama se agotó en pocos días desde que fuese puesto en marcha la semana pasada.