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Nuevo susto para Berlusconi

Un joven que, según las primeras pesquisas, podría padecer problemas mentales ha intentado entrar en la séptima planta del hospital San Raffaele de Milán, justo en la misma zona donde se halla ingresado el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi.
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Milán, el hombre, que tiene 26 años y es originario de Turín, dejó su coche en los aparcamientos del hospital y hacia las 2.00 horas de la madrugada fue bloqueado por los servicios de seguridad cuando intentaba acceder a la zona donde está Berlusconi.
Inmediatamente después, las fuerzas del orden condujeron al joven a la comisaría y le registraron. El único elemento sospechoso que encontraron fueron varios bastones de hockey en su coche, según detallaron los medios locales.
Además de esta intromisión, Berlusconi tampoco ha pasado una buena noche a causa de los fuertes dolores de cabeza y molestias en el cuello que está sufriendo, según ha refirido el subsecretario del Gobierno, Paolo Bonaiuti. Los médicos tienen previsto darle el alta este mismo miércoles.
"Misión imposible"
Como todas las mañanas, el 'premier' se despertó bastante temprano y lo primero que hizo fue leer la prensa. "Le estamos intentando mantener al margen de las querellas políticas" ya que los médicos le han prescrito 15 días de reposo. Sin embargo, esto será una especie de "misión imposible", ha admitido Bonaiuti.
Mientras Berlusconi se recuperaba de sus heridas, el Parlamento vivió el martes otra jornada incandescente, marcada por los enfrentamientos verbales entre los miembros de su partido, que a cierto punto decidieron abandonar el aula, y los del partido 'Italia de los Valores'.
Aunque tal y como ha explicado Bonaiuti, se está intentando mantener al primer ministro alejado de todas estas polémicas, no se ha podido evitar que Berlusconi se enterara de la proliferación en Facebook de grupos que apoyan la acción de su agresor.
"Le ha sabido muy mal", ha asegurado el hermano del jefe del Ejecutivo, Paolo Berlusconi, recalcando la gravedad del hecho de que 50.000 personas se hubieran inscrito en uno de los grupos que exaltaban al agresor, Massimo Tartaglia.
Aunque Tartaglia se ha definido contrario a las ideas del primer ministro, todo parece indicar que actuó de modo aislado y en parte debido a su condición de desequilibrado mental. A pesar de ello, el pasado martes surgió un nuevo testigo que asegura haber visto cómo alguien le pasó el objeto que luego lanzó contra Berlusconi.
Visitas de lujo
Mientras tanto, el primer ministro sigue recibiendo la solidaridad y las visitas de numerosas personas, entre las que destaca el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que le llamó ayer. También se han presentado en el hospital los jugadores del Milan Clarence Seedorf y Thiago Silva.