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Mueren once civiles y un miembro de la ISAF durante el día electoral afgano

Elecciones en AfganistánReuters
Al menos once personas han muerto este jueves en dos ataques aislados sucedidos en el sur de Afganistán coincidiendo con la jornada electoral. En la ciudad de Kandahar un proyectil ha destruido una vivienda del área de Hindu, provocando la muerte de seis niñas.
Un miembro de las fuerzas de seguridad se ha negado a dar detalles sobre lo ocurrido, argumentando que tenían la orden de no ofrecer a los medios información sobre el suceso hasta las cinco de la tarde (las 14.30 horas en España). Este hecho coincide con la prohibición a los medios de comunicación de informar sobre los actos de violencia durante los comicios. Por otro lado, el 20 por ciento de los electores no ha acudido a votar.
Los autores, los "enemigos de Afganistán"
En la provincia sureña de Uruzgan otros cinco civiles han muerto a causa de un ataque con misiles. Fuentes de seguridad añadieron que los misiles lanzados por los "enemigos de Afganistán", es decir, los talibán, también han alcanzado el distrito de Chora.
Al mismo tiempo, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) ha informado de que uno de sus efectivos en Afganistán, de nacionalidad estadounidense, ha muerto como resultado de un atentado en el este del país.
Posibilidades de fraude
Además, a la violencia talibán se unen las denuncias de fraudes planeando ya en el ambiente. Así las cosas, la abstención es el peor enemigo del presidente Hamid Karzai, que espera lograr un nuevo mandato sin necesidad de segunda vuelta.
Karzai, quien accedió al poder con el respaldo de la comunidad internacional tras la caída de los talibán en 2001 y fue refrendado en su cargo en las primeras elecciones presidenciales en 2004, es el gran favorito para alzarse con la victoria, según todos los sondeos, si bien no está claro que pueda superar el 50 por ciento de los votos necesarios para evitar tener que enfrentarse al segundo candidato más votado en una segunda vuelta en octubre.
Los apoyos de Karzai
Para evitar esta posibilidad, Karzai se ha ido granjeando en los últimos meses, e incluso esta misma semana, el respaldo de importantes líderes étnicos del país y de antiguos 'señores de la guerra', entre ellos el ex gobernador de Heart y actual ministro de Energía Ismail Jan, o el ex general uzbeco Abdul Rashid Dostum.
El apoyo de estos líderes milicianos y 'señores de la guerra' a Karzai ha suscitado las suspicacias tanto en Occidente como en la ONU. Contra Karzai también juega la corrupción reinante en el país que no ha conseguido controlar en estos años. Para su principal rival, el ex ministro de Exteriores Abdulá Abdulá, la mala actuación del presidente para combatir la corrupción es una de las causas del incremento de la insurgencia.