Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Moratinos muestra la reivindicación de España sobre la soberanía de Gibraltar

Los Gobiernos de España, Reino Unido y Gibraltar han sentado las bases para cooperar conjuntamente ante eventuales desastres medioambientales como el que supuso el accidente del chatarrero 'New Flame'. Lo han hecho bajo la fórmula de aparcar la disputa sobre la soberanía de las aguas que rodean el Peñón, que España no cedió por el Tratado de Utrecht y que británicos y gibraltareños vienen reclamando hasta las tres millas.
En el Foro de Diálogo Trilateral los tres mandatarios han acordado siete puntos de cooperación. Entre estos puntos los tres han destacado el concerniente a la protección medioambiental en todo el campo de Gibraltar.
España ha accedido a negociar "con Gibraltar" un acuerdo para el intercambio de información fiscal que siga "como mínimo" el modelo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, según figura en el documento salido de las negociaciones.
Soberanía de Gibraltar
En cuanto al tema de la soberanía del peñón, los tres ministros han coincidido en que se trata de un tema que no estaba previsto y que no se debe abordar en este tipo de reuniones.
Aún así, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, ha afirmado, tras la reunión trilateral, que España mantiene "su reivindicación permanente e irrenunciable" sobre la soberanía de la colonia británica de Gibraltar, y que la parte española sacará a colación este tema cuando considere que sea "más beneficioso" para "avanzar" en la cuestión.
Así no se defiende
El presidente del PP de Andalucía, Javier Arenas, ha recordado que con la visita de Moratinos a Gibraltar "el Gobierno de Zapatero" está "incumpliendo un mandato" de las Cortes "que obliga al Gobierno a defender la soberanía española".
Arenas también ha afirmado que "no es una visita histórica, es un error histórico", ya que "esa visita sólo favorece a la posición política de Caruana".