Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Manual para el terrorista

Agentes de la Policía han detenido en las inmediaciones de la Audiencia Nacional a uno de los huidos de la operación desarrollada el martes pasado contra Segi, organización ilegal considerada la cantera de ETA.
Al parecer, el arrestado, del que no ha trascendido su identidad, se dirigía a la sede de la Audiencia Nacional para entregarse cuando fue detenido por los agentes, según han explicado fuentes jurídicas.
Con esta persona, el número de detenidos a raíz de la operación ordenada por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska se eleva a 35, de los cuales 22 ya han ingresado en prisión por orden del magistrado.
La detención de este último presunto miembro de Segi coincide con el interrogatorio al que Grande-Marlaska esta sometiendo a lo largo de la jornada a los últimos 10 arrestados el pasado martes.
De los 35 detenidos en la operación, 24 ya han prestado declaración ante el magistrado de la Audiencia Nacional en unas comparecencias que tuvieron lugar entre el jueves y el viernes.
De ellos, 22 han ingresado en prisión acusados de delitos de colaboración o integración en organización terrorista, mientras que dos -Raúl Iriarte y Oihana Fernández- quedaron en libertad con la obligación de comparecer semanalmente ante los juzgados y la prohibición de abandonar el territorio nacional.
Fuentes de la Audiencia Nacional han explicado que está previsto que el juez Grande-Marlaska comience tras los interrogatorios a redactar el auto en el que deberá argumentar su decisión de enviar a la mayoría de los detenidos a prisión.

Se truncan planes muy dañinos
Fuentes de la lucha antiterrorista han asegurado que la organización ilegalizada Segi planeaba un recrudecimiento de la violencia callejera en el mes de diciembre y principios de 2010, fijando como principales objetivos a representantes del PSOE, PP, PNV, Nafarroa Bai y el partido socialista francés.
En uno de los documentos incautados a los dirigentes de Segi, bajo el titulo "Labor de hostigamiento", la organización había programado una campaña de acciones con ese fin.
La campaña, ordenada por la dirección de ETA iba a tener continuación en 2010, y era intención de los responsables de Segi aumentar el número de militantes para llevar a cabo los objetivos marcados.
En el documento incautado, la organización juvenil marca una agenda que establece días concretos en los que recrudecer los ataques, como el próximo 6 de diciembre, día de la Constitución, o a principios de año, en los que, además de sedes de grupos políticos, actuarían contra edificios gubernamentales y de empresas, entre ellos Correos, Telefónica e infraestructuras ferroviarias.