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"Malos tratos, abusos racistas y uso excesivo de la fuerza"

En su informe "Indignación pública: agentes de policía por encima de la ley en Francia", Amnistía Internacional (AI) recoge numerosos casos que demuestran que, aunque las víctimas de violaciones de derechos humanos son hombres y mujeres de todas las edades, la inmensa mayoría de las denuncias afectan a ciudadanos franceses de minorías étnicas o a ciudadanos extranjeros.

AI asegura que existe una tendencia creciente en el país galo a que las víctimas o testigos de estos malos tratos policiales acaben siendo denunciados por insultar o agredir a los agentes y recuerda que "los asesinatos ilegales, las palizas, los abusos raciales y el uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes de la ley están prohibidos por la normativa internacional". Son las conclusiones que aparecen en un informe que publica este jueves la organización, que denuncia que esta situación ha derivado en "una impunidad de facto inaceptable".
Los abusos policiales no son investigados
Por otro lado, Amnistía revela que los abusos de los agentes no son suficientemente investigados. Recalca que, aunque no todas las denuncias contra la policía tienen fundamento, la discrepancia entre el número de denuncias presentadas y el número de sanciones disciplinarias impuestas hace surgir dudas sobre la minuciosidad e imparcialidad de las investigaciones.
En este sentido, afirma que de las 663 denuncias examinadas por la inspección de la policía en 2005, 16 desembocaron en despido, por 8 despidos de agentes sobre un total de 639 denuncias de violencia en 2006. Además, AI subraya que la fiscalía archiva sin llegar a juicio un elevado número de denuncias contra funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Según la organización, para que la ciudadanía francesa recupere la confianza en sus fuerzas del orden es necesario que las autoridades reviertan esta impunidad.