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Donald Trump, acorralado por los contactos del fiscal general con Rusia

Poco le ha durado la alegría al presidente Trump. Apenas 24 horas después de su aplaudido discurso, el fantasma de la complicidad con Rusia planea de nuevo. En el punto de mira: el fiscal general Jeff Sessions . Según el Washington Post, en plena campaña elctoral, se reunió hasta dos veces con Sergei Kislyak, el embajador de Moscú en Washington. La última vez en su oficina, en septiembre, coincidiendo con el momento álgido de los ciberataques del Kremlin al partido demócrata. El asesor nacional de seguridad, Michael Flynn, ya tuvo que dimitir por sus contactos, precisamente, con el embajador ruso. En enero, recién elegido, Sessions lo negó bajo juramente en el Senado y esta mañana ha vuelto a hacerlo. Los demócratas ya ha pedido su cabeza y el Congreso abrirá una investigacion.