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Irlanda acepta la ayuda a sus bancos, pero rechaza la "pérdida de soberanía" del rescate

"No se trata de una pérdida de soberanía de Irlanda", ha asegurado el primer ministro Irlandés, Brian Cowen, en declaraciones a los medios recogidas por el Gobierno irlandés en un comunicado, con motivo del inicio de las conversación entre el Departamento de Finanzas y el Tesoro irlandés con el FMI, la UE y el BCE.
Cowen ha destacado que el Ejecutivo está trabajando de forma conjunta con sus socios europeos para encontrar una solución a los problemas generales de la unión monetaria y ha mostrado su voluntad de hacerlo de forma que aporte "certeza y confianza".
Sin embargo, ha insistido en que será "la decisión soberana del Gobierno irlandés en nombre del pueblo de Irlanda" la que determine la forma que podría tener el paquete de ayuda, con el que se pueda decidir en función de cuáles son los "mejores intereses" para la economía del país.
Asimismo, Cowen ha recordado la aprobación recibida a nivel internacional de las "decisiones soberanas" del Gobierno irlandés para "poner en orden" su finanzas públicas y mejorar el esfuerzo para reducir su endeudamiento.
No hay petición formal, pero se acepta la ayuda
El primer ministro irlandés ha insistido también en que Irlanda "no ha hecho ninguna petición formal de cualquier tipo de ayuda". Sin embargo, su ministro de Economía, Brian Lenihan, ha afirmado, poco antes, que el Gobierno del país aceptaría recibir un paquete de ayudas dirigidas al sector bancario mediante la creación de un "fondo de contingencia".
En el debate parlamentario mantenido tras las conversaciones con los representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE), Lenihan ha admitido que la creación de un "fondo de contingencia" sería una "opción deseable", aunque advirtió de que aún no se ha adoptado ninguna decisión definitiva.
El titular irlandés de Economía ha defendido que sus problemas no son de naturaleza presupuestaria, sino que tienen su origen en "problemas de índole estructural de los bancos".
En este sentido, Lenihan ha explicado que las conversaciones mantenidas se han centrado en reforzar las intervenciones ya adoptadas por el Estado, incluyendo las garantías ofrecidas a la banca y el fondo de gestión de activos (NAMA) creado para ayudar a la recapitalización de las entidades irlandesas.