Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Irak prepara las elecciones mientras sufre más atentados terroristas

Los iraquíes votan mañana en las segundas elecciones parlamentarias tras la caída de Husein. La votación se distingue por el consenso tácito entre las distintas fuerzas para impedir el boicot que casi acaba con el país en 2005. El país se encuentra en un momento crucial para su estabilidad política y las amenazas terroristas hacen peligrar unos comicios que cada vez son más necesarios.
Unos 19,8 millones de iraquíes se disponen a acudir el domingo a las urnas en las segundas elecciones parlamentarias en Irak tras la caída del régimen de Sadam Husein; unos comicios que se celebran después que las instituciones políticas iraquíes consiguieran superar, a medio camino entre la voluntad y el compromiso, dos gravísimos escollos que en cualquier otro contexto hubieran supuesto una parálisis política total: la anulación inicial de más de 500 candidaturas suníes de asociados al partido Baaz del fallecido ex dictador iraquí y la costosa reforma de ley electoral para la Gobernación de Kirkuk.
Nadie desea que se repita la misma situación de 2005, cuando las fuerzas políticas suníes se cerraron en banda y organizaron un boicot que arrastró al país al borde de la guerra civil. Cinco años después, la situación es diametralmente distinta: los suníes no sólo han mostrado su voluntad de participar, sino que incluso han organizado tímidas campañas para llamar al voto ciudadano.
Las siempre poco fiables encuestas en Irak conceden ventaja a la coalición Estado de Derecho del primer ministro Nuri al Maliki, que ostenta una ventaja de unos ocho puntos respecto de su principal rival, la alianza secular Al Iraquiya del ex primer ministro Iyad Allawi. En tercer lugar se encuentra la Alianza Nacional Iraquí, que aglutina a los principales partidos chiíes del país: entre ellos el Consejo Islámico Supremo y el bloque parlamentario del clérigo Muqtada al Sadr, una de las figuras más influyentes del país árabe.
En paralelo a las elecciones, también se celebrará el domingo un referéndum sobre el Acuerdo para el Estatus de las Fuerzas, el texto que regula la retirada de las fuerzas estadounidenses de Irak que se espera concluya a finales de 2011. Es un referéndum concebido para "corregir o reformar" el acuerdo, según ha indicado el actual vicepresidente segundo de Irak, Tariq Al Hashimi.

Atentado contra las elecciones
Al menos cuatro personas han muerto y unas 54 han resultado heridas este sábado como consecuencia de la explosión de un coche bomba en la ciudad santa de Nayaf, a 160 kilómetros al sur de Bagdad, según ha informado la Policía.
La explosión, que se produce un día antes de la celebración de elecciones generales, ha destrozado al menos dos autobuses turísticos que estaban aparcados en un garaje cercano a la mezquita del imán Alí, que cada año atrae a millones de fieles chiíes procedentes de Irak e Irán.
Entre los heridos se encuentran tres agentes de Policía iraquíes, según ha informado el miembro del consejo provincial, Louay al Yassiri.
La Policía ha confirmado igualmente que los cuatro fallecidos son de nacionalidad iraní, como también lo son 17 de los heridos. Todos ellos habían acudido como peregrinos al recinto sagrado, uno de los más visitados del mundo islámico.
El atentado ha sido presumiblemente perpetrado por milicianos suníes para interrumpir las elecciones parlamentarias que se celebrarán el domingo. Los insurgentes han advertido a los iraquíes, en especial a los suníes, que se abstengan de comparecer ante las urnas, porque temen que los comicios consoliden el dominio político de los partidos chiíes, a los que tachan de herejes.
Unas 45 personas han fallecido en Irak como consecuencia de distintos ataques perpetrados en los últimos días de campaña electoral.