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Investigadores prueban en ratones una nueva terapia analgésica que reduce el dolor en quemaduras graves

Investigadores del Imperial College de Londres en Reino Unido han probado una innovadora terapia analgésica en ratones con graves quemaduras que bloqueando un marcador genético que apaga la actividad de las neuronas implicadas en el dolor.
Jose Vicente Torres Pérez, científico español que trabaja en este estudio, ha encontrado que, bloqueando un nuevo marcador genético, puede reducir la activación neuronal causada por los estímulos dolorosos. Según ha explicado a la Agencia Sinc, el objetivo de este estudio es llevar sus hallazgos hasta los pacientes quemados.
"Los marcadores de activación celular que más se utilizan actualmente son pERK1/2 y c-Fos, pero ambos tienen sus propias limitaciones", explica en una entrevista, donde señala que "la búsqueda de nuevos marcadores del dolor sigue siendo muy importante en el campo de la nocicepción -que analiza la experiencia subjetiva del dolor- y una necesidad aún no cubierta".
Según señalan la persistencia del dolor dependen de cambios plásticos que, en gran parte, están regulados por mecanismos epigenéticos como modificaciones postraduccionales de las histonas. El estudio, que publica 'Scientific Reports', ha demostrado en ratones que una población de neuronas superficiales de la médula espinal controla un marcador epigenético conocido como pS10H3.
"Hemos observado este efecto después de utilizar diferentes modelos animales de dolor: inducción de quemaduras, aplicación de capsaicina o estimulación eléctrica del nervio", señala a Torres Pérez a Sinc.
Según añade, "pS10H3 es un novedoso marcador del procesamiento del dolor en neuronas de la médula espinal, y los cambios derivados de él son fundamentales para el normal desarrollo del dolor, lo que abre nuevas posibilidades terapéuticas".
El estudio trata de descifrar los mecanismos moleculares producidos en las neuronas clave para el procesado del dolor, ya que ayudaran a encontrar nuevas estrategias terapéuticas. "Nosotros proponemos que bloquear esta modificación epigenética puede ser una novedosa estrategia para intentar disminuir o eliminar completamente el dolor después de dichos procesos", concluye.