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Inundaciones en Australia

Mientras, los equipos de rescate buscan desde el sábado a un hombre que desapareció arrastrado por una riada en Tannum Sands cuando pescaba con su barca en la desembocadura del río Boyne. En Rockhampton se busca a otro hombre que este domingo nadaba en el río Fitzroy.
Más de 200.000 personas se han visto afectadas por las inundaciones que más graves que sufre este país en décadas.
Daños por 734 millones de euros
Además, las autoridades han advertido que las lluvias no van a disminuir durante todo el mes de enero y que las riadas podrían mantener totalmente aisladas amplias zonas del estado de Queensland, al menos durante otros diez días más. El desastre que el Tesorero del Estado, Andrew Fraser, califica de "proporciones bíblicas" y estima en más de 734 millones de euros las pérdidas materiales ocasionadas por las inundaciones hasta el momento. La primera ministra, Julia Gillard, tras visitar las zonas más afectadas ha anunciado más ayudas para las familias que han perdido sus casas, además ha resaltado la gravedad de las consecuencias en el sector minero y agrícola y los pequeños negocios y el turismo que también se van a ver perjudicados por las severas inundaciones de las últimas semanas.
Al límite de las fuerzas
Miles de personas han tenido que ser desalojadas de sus hogares en estos días a causa de las crecidas. La ciudad de Rockhampton, a unos 600 kilómetros al norte de la capital del estado de Queensland, Brisbane, está aislada, y el 40 por ciento de las casas con un nivel de inundación hasta una altura de 9,2 metros. Día a día los servicios de asistencia tienen que desplegar a todos sus efectivos para controlar la situación, por ello, la fatiga y el cansancio es uno problema añadido ahora. Los Servicios de Emergencia que trabajan sin parar desde la Nochebuena y están saturados y agotados, por lo que esperan la llegada de refuerzos de los estados de Nueva Gales del Sur y de Victoria, en el sur del país.