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Homenaje y funeral para el cantautor Víctor Jara

Víctor Jara, el cantautor chileno asesinado cruentamente en 1973 por militares y que ha ganado la inmortalidad a través de su música, marcha desde hoy por un "ancho camino" abierto por sus compatriotas, que al fin han podido ofrecerle un entierro multitudinario.
Los familiares y miembros de la Fundación Víctor Jara han querido ofrecerle ahora un verdadero funeral, como el homenaje que no pudo recibir cuando fue enterrado en condiciones penosas y semiclandestinas el 18 de septiembre de 1973 (cinco días después del golpe militar de Chile). Además, su viuda también ha lamentado que su crimen continúe impune.
Víctor Jara fue un agitador cultural del gobierno de Allende (1970-1973) y para muchos uno de sus símbolos, lo que pagó de una manera bárbara cuando el golpe militar de 1973 instauró un régimen militar bajo las órdenes del dictador Augusto Pinochet, fallecido en 2006, que quiso exterminar a sus detractores.
Su muerte
El 11 de septiembre de 1973, Víctor Jara acudió a la Universidad Técnica del Estado (UTE), cuyos estudiantes y profesores ocuparon el establecimiento en una ingenua acción de resistencia al golpe. Todos fueron detenidos y encerrados en el "Estadio Chile", convertido en prisión, donde el cantante fue reconocido por los militares.
Jara fue torturado por funcionarios del Ejército y ejecutado por sus captores el día 15 de septiembre. Su viuda fue obligada a sepultarlo el mismo día, lo que hizo de forma anónima, junto a un amigo que caminó con ella tras el féretro hasta un humilde nicho del Cementerio General de Santiago de Chile.