Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los agentes de la Guardia Urbana detenidos comieron con sus compañeros el día del hallazgo del cadáver

Tras 72 horas en comisarías diferentes, la jueza ha citado hoy a los dos detenidos. Ella ha sido sometida a una prueba psicológica. Hasta que ella no declare no lo hará él: exnovio de ella y compañero de patrulla. Mantenían una relación a espaldas de la víctima. Los Mossos sospechan que ambos -agentes de la Guardia Urbana- acabaron con la vida de su compañero, miembro del mismo cuerpo policial. Un excursionista encontró el cadáver dentro del maletero de un coche calcinado. El número de bastidor y una prótesis de espalda permitieron identificar a la víctima. El día el hallazgo, los dos detenidos se econtraban, vean la foto, disfrutando de una comida con más compañeros. La información extraída de sus móviles y sus contradicciones al declarar hicieron que los Mossos sospecharan de ellos. El mal estado del cuerpo, reducido a cenizas, ha impedido averiguar cómo murió y los registros en los domicilios no han permitido localizar la escena del crimen. Asesinato que pone la lupa sobre la Guardia Urbana de Barcelona. No sólo por lo ocurrido, sino por el historial que arrastraban los supuestos protagonistas de esta historia. La víctima fue denunciada por el Ayuntamiento por agredir un motorista.
Los detenidos, investigados por agresiones y la muerte de un mantero en operaciones contra el top manta. Ella fue víctima de una venganza de una tercera expareja, que envió una foto suya de alto contenido sexual a los compañeros del cuerpo.