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La Guardia Civil comprobó los datos de la furgoneta pero creyó que era de un vecino

Investigación del último atentadoReuters
Los agentes encargados de la custodia del cuartel de Burgos comprobaron horas antes del atentado los datos de la furgoneta modelo Mercedes Vito de color blanco y creyeron que pertenecía a un vecino de la zona.
Al parecer, la coincidencia de matrícula, marca y modelo llevaron a los agentes a creer que se trataba del vehículo de un residente. Los guardias civiles sospecharon además de otro vehículo estacionado en la zona, pero tras las correspondientes comprobaciones llegaron a la conclusión de que también era de un vecino.
Las citadas comprobaciones se realizaron alrededor de las diez de la noche, siete horas antes de que se produjera la explosión. Según las mismas fuentes, el coche cargado con explosivos (entre 200 y 300 kilos) fue aparcado por dos presuntos terroristas alrededor de las 14,15 horas del martes a mediodía. Un tercer etarra les esperaba en otro coche para huir del lugar.
Otras dos furgonetas
El atentado de este miércoles confirma las sospechas que en las últimas semanas mantenían las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, sobre la posibilidad de que la banda terrorista ETA introdujera desde Francia hasta tres furgonetas cargadas de explosivos para cometer atentados.
Con la información obtenida tras la detención en Francia de Iurgi Garitagoitia, Itziar Plaza y Asier Borrero, las Fuerzas de Seguridad extremaron la alerta. Además de la furgoneta que explotó esta madrugada, ETA puede estar planenado cometer nuevos atentados con otros dos vehículos robados en Francia, una Kangoo blanca y una Citroen Berlingo.