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El Gobierno es positivo sobre la planta de Opel en Zaragoza

El Gobierno confía en la continuidad de la planta de Opel en España tras el acuerdo alcanzado para que la empresa Magna tome el control de la marca alemana. Un acuerdo que, según el ejecutivo germano, supondrá la reducción de 10.000 de los 52.000 puestos de trabajo en Europa. Aún así, la ministra de Economía, Elena Salgado ha afirmado en la XXV Reunión del Círculo de Economía en Sitges (Barcelona), que la fábrica española "ha hecho los ajustes en el pasado y ha incrementado su productividad". Factor que para la ministra será muy importante que "tendrán en cuenta a la hora de decidir dónde se reducen actividades".
El ministro de Trabajo, José Corbacho, también se ha referido a la fábrica de Figueruelas, recordando a Opel que "las ayudas que el Gobierno central y el de Aragón dan al sector de la automoción están sujetas al mantenimiento del empleo" de su factoría española.
Éstas son reacciones que surgen después de que el Gobierno alemán culminara un acuerdo con el fabricante canadiense de recambios Magna, General Motors (GM) y otros ejecutivos europeos para salvar a Opel de la inminente bancarrota de su matriz estadounidense, según adelantó el ministro de Finanzas germano, Peer Steinbrueck.
En declaraciones a los periodistas a su salida de las oficinas de la canciller Angela Merkel y tras seis horas de encuentro, Steinbrueck confirmó que "se ha alcanzado un acuerdo".
Este pacto incluye, entre otros aspectos, un valor estimado de Opel de 1.500 millones de euros, así como una solución de fideicomiso que protege a Opel de los acreedores en caso de bancarrota de GM.
Quedan flecos por cerrar
El director de Magna Internacional, Siegfried Wolf, calcula en "unas cinco semanas" el tiempo necesario para celebrar "la firma oficial" del contrato.
Necesita el visto bueno de las cuatro regiones alemanas que cuentan en su territorio con plantas de Opel, si bien ya cuenta entre otros apoyos con el del Tesoro estadounidense, según Steinbrueck.
Por su parte, el ministro de Economía, Karl Theodor zu Guttenberg, reiteró sus reservas respecto a los riesgos de esta operación de rescate, pero reconoció que el peligro sería mayor para la empresa automotriz en caso de quiebra.
Tanto Magna como Opel han presentado su plan a las autoridades alemanas y norteamericanas para lograr una financiación de emergencia que permitirá a la compañía europea sobrevivir al menos durante los próximos meses.
Un nuevo futuro
El responsable de GM en Europa, Carl Peter Forster, anticipó que el logro de un acuerdo representa "el comienzo de un nuevo futuro para Opel, para los trabajadores, la compañía y la marca".
En declaraciones a los periodistas matizó que queda por delante la elaboración de la letra pequeña del contrato, algo que se le antoja igualmente duro.
Magna, que se quedó como único comprador tras la retirada de Fiat, pretende servirse de Opel para entrar en los mercados rusos y de la Europa del este. La compañía canadiense cuenta con 70.000 empleados distribuidos en 25 países.
Posible recorte de empleos
Magna pretende recortar unos 10.000 puestos de trabajo, del total de 52.000, que tiene Opel en varios países europeos (Alemania, Suecia, Reino Unido, Bélgica, Polonia y España), de los que 25.000 corresponden a las plantas germanas, donde está la central.
Debido a que son varios los países de la UE afectados por esta negociación y que el proceso no estaba siendo demasiado transparente, la Comisión Europea convocó, de urgencia, a los 27 para tratar el asunto.
Sólo acudieron 18 representantes de los 27 estados, que lograron el compromiso del Gobierno alemán de seguir liderando la negociación con GM con el claro objetivo de lograr una "solución europea".
Los socios de la UE acordaron también que los apoyos financieros a la operación de uno o más estados "deben ser estrictamente basados en criterios objetivos y económicos", y no geográficos.