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La reforma penal del Gobierno arranca su tramitación con el apoyo de PP y CiU

Francisco CaamañoReuters
El pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado con los votos del PSOE, PP y CiU, las enmiendas de totalidad del PNV, ERC-IU-ICV y el BNG a la reforma del Código Penal, que endurece las penas para corruptos, terroristas y pederastas, y que inicia así su tramitación parlamentaria.
El apoyo que PP y CiU han dado al texto no garantiza, sin embargo, la aprobación final del proyecto que, al tratarse de una ley orgánica necesita mayoría absoluta para salir adelante. Asimismo, el Gobierno del PP ha puesto sobre la mesa la propuesta de introducir la cadena perpetua revisable para delitos graves, como atentados terroristas con víctimas mortales o asesinatos en los que medie agresión sexual.
Se trata, según Trillo, de que "el que haga la pague" y que los terroristas, pederastas y violadores que causen muertes sepan que "van a tener que arrepentirse cada día de su vida en la cárcel". Además, el diputado del PP ha negado que esta pena sea incompatible con la Constitución, como mantiene el Gobierno, y considera que además es una demanda de la sociedad.
Por su parte, Convergencia i Unió reclama al Ejecutivo que durante el trámite de la reforma en comisión se endurezca el castigo para quienes cometan pequeños delitos (como hurtos) de forma reiterada, con penas de cárcel de 15 días hasta tres meses. Así, el diputado de CiU Jordi Jané ha destacado que sólo en Barcelona los datos reflejan que se registran 80.000 hurtos al año.
Críticas al endurecimiento de las penas
En cambio, los grupos que han pedido la devolución del proyecto coinciden en que es innecesario el endurecimiento de las penas que se contemplan. Así, han criticado que el Gobierno legisle de forma "compulsiva" y a golpe de impacto mediático.
Así lo han destacado el portavoz del PNV, Emilio Olabarria; el de ERC, Joan Ridao, y los diputados de IU, Gaspar Llamazares, y del BNG, Francisco Jorquera, que creen que se consolida una preocupante tendencia al endurecimiento punitivo cuando el Código Penal español ya es uno de los más duros de la Unión Europea y el país tiene una de las tasas más bajas de delincuencia.
Se incorpora la perspectiva de las víctimas
Unos argumentos que no comparte el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, que ha asegurado que no se trata de "un proyecto duro frente al débil y débil frente al fuerte" y que "si la sociedad cambia el Código Penal debe acompañar reflexivamente esos cambios".
Caamaño ha defendido que las normas penales "no deben hacerse con el corazón, sino con la razón" y que esta reforma es "necesaria, idónea y adecuada" para hacer frente a las nuevas formas de delincuencia, combatir eficazmente la corrupción y trasladar a nuestro sistema el reproche social que merecen ciertas conductas.
Al tiempo, el ministro ha argumentado que también se incorpora la "perspectiva" de las víctimas y que se respetan los principios de reinserción y proporcionalidad que exige la Constitución.