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Un preso condenado a muerte pide al juez que lo ejecuten de una vez

Gary Haugen ha pedido al juez que no dilate más su ejecución.AP

Harto de apelaciones y de análisis psicológicos, Gary Haugen, un preso condenado a muerte por asesinar a su compañero de celda, ha pedido al juez que lo ejecute cuanto antes.

Sus abogados habían conseguido retrasar la pena prevista alegando discapacidad mental, pero el reo que lleva 30 años tras las rejas ha pedido renunciar a todas las apelaciones y proceder a su ejecución.
Haugen cumplía condena por el asesinato en 1981 de la madre de su ex novia. La mujer le había aconsejado abortar y Haugen la golpeó hasta la muerte.
Por esta razón fue condenado a cadena perpetua, pero dentro de prisión asesinó de 84 puñaladas a uno de sus compañeros de celda al que además le destrozó el cráneo, según publica ' Los Angeles Times'.
Por este último crimen, Haugen fue condenado a la pena de muerte, que iba a ejecutarse el pasado 16 de agosto.
La corte, sin embargo, aceptó las apelaciones de un instituto de Oregon que presentó la declaración de incapacidad mental del hombre.
Sus abogados defensores argumentan que según los informes médicos Haugen sufre un trastorno de déficit de atención y síndrome de alcoholismo fetal, que lo hacen incompetente para ser ejecutado.
Sin embargo, el mismo Haugen ha pedido acabar con esta pesadilla aunque "es probable que se rompan muchos corazones". Además, el juez ha escuchado el testimonio de otro psicólogo que declara que el condenado, a pesar de sufrir un trastorno de personalidad no sufre una condición que afecte su habilidad para tomar decisiones razonadas.
Este experto explicó que Haugen "era consciente" de que pedía poner fin a su vida. El pasado mes de mayo, cuando un juez le preguntó a Haugen si entendía el efecto de la pena de muerte, este respondió: "Bueno, uno de ellos será que no vamos a tener esta conversación otra vez".