Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Gallizo admite que la cúpula de Meco no actúo ante "los inaceptables comportamientos"

La secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, no ha descartado que haya habido relaciones sexuales a cambio de favores entre funcionarios y reclusas de la cárcel de mujeres Madrid I, cuya dirección fue cesada por no actuar ante "comportamientos manifiestamente deleznables".
Gallizo ha comparecido hoy en rueda de prensa para explicar la cronología de los hechos que han conducido a la destitución del director, el subdirector y el administrador de la cárcel de mujeres, y a la apertura de expedientes disciplinarios a dos funcionarios de esta prisión, suspendidos también de funciones.
La adopción de estas medidas cautelares obedeció a que, según sus palabras, la dirección no actuó con la "celeridad necesaria" ni con "el altísimo nivel de exigencia" propio de Instituciones Penitenciarias ante la sospecha de esas conductas irregulares.
Las reclusas no recibían droga
Gallizo no descarta que hayan existido relaciones sexuales entre las reclusas y algunos funcionarios a cambio de prebendas, aunque sí ha dicho que no hay constancia de que se tratara de facilitar drogas a las internas, pues de haber sido así, el caso se hubiese llevado al juez directamente.
"No estamos dispuestos a transigir con ningún comportamiento irregular", ha zanjado Gallizo, quien ha justificado la contundencia de las medidas adoptadas y ha dicho que, temporalmente, se encuentra como director en funciones un miembro de la Inspección Penitenciaria que está investigando estos hechos.
Casos como estos son una excepción
Ayer conocíamos la noticia sobre los presuntos comportamientos de los funcionarios de la cárcel de mujeres de Alcalá Meco que pedían a las reclusas servicios sexuales a cambio de favores, según han denunciado varias presas.
Por ello, el departamento que dirige Mercedes Gallizo ha abierto una investigación para depurar responsabilidades y ver hasta dónde llegan estos comportamientos inaceptables, que han sido "cortados de raíz".
Asimismo, Gallizo ha señalado que son "individuales y no afectan a la generalidad" de los funcionarios que atienden a las más de 600 presas del centro. Tras destituir al director, subdirector de seguridad y administrador de cárcel, se ha puesto al frente del centro a un inspector.