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Gadafi se queda sin su fuerza aérea

El jefe de Operaciones de la Fuerza Aérea británica, el vicemariscal Greg Bagwell, ha asegurado este miércoles que la fuerza aérea libia "ya no existe como fuerza combatiente", tras los ataques realizados por las fuerzas de la coalición internacional.
En una visita a los militares de la Real Fuerza Aérea británica desplegados en la basede Gioia del Colle, en el sur de Italia, ha subrayado que las fuerzas aéreas de la coalición 'Odisea al amanecer' podrán operar a partir de ahora "casi sin impunidad" sobre los cielos de Libia.
"Tenemos a las fuerzas terrestres libias bajo constante vigilancia y les atacaremos siempre que amenacen a los civiles o a las zonas pobladas", ha explicado el alto mando británico, según ha informado la cadena BBC.
El vicemariscal Bagwell ha confirmado que ninguno de los aviones británicos ha estado sometido a fuego enemigo durante las operaciones en Libia y que los cazas Tornado no han disparado desde el inicio de las operaciones contra las fuerzas de Gadafi el pasado sábado.
Muertos en Misrata

Al menos 16 personas han muerto por disparos de francotiradores de las fuerzas del dirigente libio, Muamar Gadafi, en la localidad de Misrata (oeste), según ha denunciado el portavoz oficial del Consejo Nacional rebelde, Hafiz Ghoga.
Asimismo, según ha explicado en rueda de prensa en Benghazi, otras seis personas han muerto en un bombardeo por parte de las fuerzas de Gadafi en la entrada este de la localidad de Zintan, también en el oeste.
El tiempo corre en contra de la insurgencia
Las potencias occidentales tratan de alcanzar un acuerdo para que la operación "El Amanecer de la Odisea" quede bajo un mando único. Obama ya ha hecho saber que transferirá en los próximos días este mando a una autoridad que aún está por decidir. Francia, ha propuesto, de acuerdo con el Reino Unido una dirección política que asuma el control de la operación de forma similar a como ocurre con la OTAN en Afganistán.
De esta forma, las estructuras del pacto atlántico serían utilizadas para apoyar a la coalición internacional en el frente libio. Esta opción contaría con el beneplácito del presidente estadounidense e integraría a representantes de la Liga Árabe.
Acuerdos diplomáticos dentro de la Alianza
Ese movimiento diplomático coincidió con un apaciguamiento de los ánimos en la OTAN, donde los embajadores aliados fueron ayer capaces de alcanzar dos veces un acuerdo: decidieron lanzar la operación para imponer un embargo de armas a Libia y dieron el visto bueno al plan militar para establecer una zona de exclusión aérea en Libia. El secretario general aliado, Anders Fogh Rasmussen, ya quiso señalar horas antes que la idea de la OTAN es "ayudar en la aplicación" de una exclusión aérea.
El plan de embargo será esencialmente naval y será efectivo esta misma semana. Barcos y aviones de aliados "realizarán operaciones de seguimiento, información y en caso necesario de detención de busques sospechosos de transportar armas ilegales o mercenarios", anunció Rasmussen en un comunicado.
El secretario general hizo notar además la OTAN ha completado la planificación militar para imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia. Con esos planes se trata de "hacer de forma clara nuestra aportación, si es necesario, al amplio esfuerzo internacional para proteger al pueblo de Libia de la violencia del régimen de Gadafi".
Los acuerdos anunciados por Rasmussen cerraban felizmente una jornada de transición hacia un acuerdo sobre los términos de la implicación aérea, de la OTAN, que deberá excluir toda implicación aliada en bombardeos a tierra, por exigencia turca. El primer ministro Recep Tayyip Erdogan advirtió ayer que Libia no debe convertirse en un nuevo Irak.
Pero un portavoz del Ministerio de Defensa alemán anunció anoche que dos fragatas y otros dos buques de la Armada, con 550 militares a bordo, que participaban en operaciones de la OTAN serán puestos nuevamente bajo mando nacional. Esta decisión se toma después de que se anunciara que la Alianza Atlántica iba a sumarse sumarse a las operaciones del embargo naval a Libia. Los 70 soldados alemanes que desempeñaban misiones de reconocimiento en aviones AWACS sobre el Mediterráneo también se han retirado.
Participación española en la operación
La participación española en el operativo autorizado por la ONU se ha completado este miércoles con la incorporación del avión C-235 de vigilancia marítima que participará en la misión de embargo de armas a Libia.
Desde que el lunes los cazas F-18 iniciaran su misión de patrulla aérea, los cinco aviones han realizado más de 33 horas de vuelo y el avión de reabastecimiento ha transferido más de 35.000 litros de combustible para que los cazas españoles pudieran realizar las labores de patrulla.
Ayer por la tarde, una vez autorizado por la OTAN el dispositivo naval para el embargo de armas a Libia, la fragata F-104 Méndez Núñez partió desde la base naval de Rota para incorporarse a la misión. El submarino S-74 Tramontana había hecho lo propio el día anterior desde Cartagena.
El coste estimado de la participación española en la operación internacional, autorizada ayer por amplia mayoría del Congreso de los Diputados, es de 10 millones de euros para el despliegue aéreo y de 5 millones de euros mensuales para los medios navales. Así, en caso de que la misión de embargo marítimo se prorrogue durante los tres meses previstos, el coste total sería de 25 millones de euros.