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Gadafi acusa a Al Qaeda de estar "manipulando" a los libios

El dirigente libio, Muamar el Gadafi, muestra un día más su debilidad. Este jueves ha vuelto a ofrecer un discurso, pero ya no puede hacerlo ni por televisión, ya solo le queda comunicarse con la población por teléfono.
En su nueva intervención, Gadafi ha acusado al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, y a su organización terrorista de estar detrás de las protestas antigubernamentales que vive su país y ha instado a sus partidarios a que arrebaten las armas de los manifestantes. Asimismo, ha insistido en que él sólo tiene "autoridad moral" sobre el país.
"Actualmente es evidente que esta cuestión está dirigida por Al Qaeda", ha señalado en una intervención telefónica en la televisión estatal, en sus segundas declaraciones al país después de que el martes hubiera dejado claro que no dimitirá y que está dispuesto a morir "como un mártir" antes que entregar Libia a los manifestantes.
Según el dictador libio, Bin Laden "es el enemigo que está manipulando al pueblo". "No os dejéis arrastrar por Bin Laden", ha reclamado, dirigiéndose especialmente a los jóvenes, quienes estarían siendo engañados por Al Qaeda mediante drogas, en su opinión.
"Un líder simbólico"
En otro orden de cosas, Gadafi ha insistido en que él sólo tiene "autoridad moral" sobre el país, después de que el martes incidiera en que no es el presidente del mismo sino el líder de la Revolución y por tanto no puede dimitir, como ha ocurrido en el caso de los presidentes de Túnez y Egipto.
"Me he convertido más en un líder simbólico", ha agregado, asegurando que no tiene "la misma autoridad para imponer normas a los ciudadanos". Según Gadafi, son las instituciones con las que cuenta el país las que tienen que gestionarlo, ya que a él esto no le "interesa".
Tras expresar su pesar por los muertos que ha habido hasta ahora, el dirigente libio ha tachado de "farsa" las protestas y ha asegurado que "ninguna persona en sus cabales" se uniría a las mismas. Lo que está ocurriendo en Libia, ha subrayado, "no es el poder del pueblo, es terrorismo internacional encabezado por Al Qaeda", ha concluido.
Gadafi controla cada vez menos zonas
El control que mantiene el dirigente libio sobre su país parece ir en retroceso, después de que este jueves se haya sabido que la zona que está fuera de su control se ha ampliado desde el este e incluye algunas localidades próximas a la capital.
Así las cosas, hay cuatro lugares estratégicos que probablemente tendrán la clave para determinar si el régimen de Gadafi sobrevive o cae: la capital, Trípoli; su localidad natal en el desierto, Sirte, en el este; y las terminales petroleras en el golfo de Sirte de Ras Lanuf y Marsa el Brega.
El alzamiento contra Gadafi en la región Cirenaica en torno a Benghazi, la segunda ciudad del país, la semana pasada ha arrebatado el poder al régimen en esta parte del país y podría llevar a una guerra civil a menos que el dirigente sea derrocado.
Continúa el éxodo
Alrededor de 6.700 ciudadanos tunecinos han huido de la violencia en Libia para regresar a Túnez en los tres últimos días, según aseguró la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Además, esta agencia de la ONU señaló que el pasado martes por la noche llegaron a la frontera de Libia con Túnez un gran número de trabajadores chinos y egipcios. Concretamente, unos 850 egipcios llegaron al aeropuerto de Djerba y unos 830 trabajadores chinos alcanzaron la frontera en autobuses alquilados por el consulado de China.
La gran mayoría de estas personas vivían en Trípoli, capital de Libia, y entre ellas hay personal y diplomáticos de varias embajadas.
Según la OIM, en Libia, país de tránsito en África, residen cerca de 1,5 inmigrantes irregulares, principalmente de Chad, Egipto, Níger, Sudán, Túnez y países de África occidental y del cuerno de África, aunque también de Asia, como Bangladesh, China, Pakistán y Sri Lanka.
La OTAN no intervendrá
Tras estos acontecimientos, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, ha manifestado que la Alianza descarta una intervención militar en Libia.
Rasmussen asegura que la Alianza no baraja en estos momento plan alguno para intervenir en Libia y considera que "no puede considerarse una amenaza directa contra la OTAN o los aliados de la OTAN" la situación en el país árabe, aunque tenga repercusiones "negativas", según un comunicado de la Alianza.
El petróleo podría llegar a los 200 dólares
Mientras, los analistas alertan de que una escalada de la crisis de Libia podría incrementar el precio del petróleo hasta más de 200 dólares el barril, un nivel muy superior a los casi 120 que marcó en la jornada.
Los mismos analistas indicaron que los precios del petróleo pueden llegar a máximos en las próximas semanas si la crisis de Oriente Medio golpea también a Argelia, ya que se reduciría la capacidad de los suministros de petróleo y gas hasta niveles de la Guerra del Golfo.