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Los 'amigos de Libia' descongelarán de inmediato 15.000 millones de dólares para los rebeldes

Convocada conjuntamente por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, David Cameron, la cumbre busca consolidar el apoyo internacional al CNT.Reuters

El secretario general de la ONU anuncia el envío de una misión de asistencia "lo antes posible" para apoyar la reconciliación y la reconstrucción de Libia

Los principales dirigentes mundiales han acordado este jueves, en la cumbre de los Amigos de Libia celebrada en París, descongelar de inmediato unos 15.000 millones de dólares para garantizar que el Consejo Nacional de Transición (CNT) libio disponga de fondos para cubrir las necesidades más urgentes, según ha anunciado en rueda de prensa el presidente francés, Nicolas Sarkozy, anfitrión de la cumbre junto al primer ministro británico, David Cameron.
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha avanzado en la rueda de prensa final, junto a Sarkozy, Cameron, el presidente del CNT, Mustafá Abdel Jalil, el primer ministro 'rebelde', Mahmud Jibril, y el emir de Qatar, Hamad Bin Jalifa al Thani, que la ONU espera enviar "lo antes posible" una misión de asistencia civil para apoyar a las autoridades libias en esta nueva fase y ha reconocido que la necesidad más urgente ahora mismo es la ayuda humanitaria.
Ban ha convocado de nuevo a todas las partes a "concretar" sus contribuciones para apoyar a Libia en la nueva fase el próximo 20 de septiembre en Nueva York, en paralelo a la Asamblea General de la ONU. La comunidad internacional reconoce que la ONU "desempeñará un papel central para coordinar la asistencia internacional para apoyar la transición política en Libia y la reconstrucción del país", según recoge la declaración final de la cumbre.
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, ha advertido por su parte al término de la reunión de que "la guerra no ha terminado" y que la operación militar bajo mando aliado seguirá operativa "el tiempo que sea necesario", aunque la comunidad internacional da por "segura" la caída del régimen del coronel Muamar Gadafi, según el texto de la declaración. "Gadafi tiene que ser detenido", ha insistido Sarkozy.
El primer ministro británico, David Cameron, y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también han advertido de que la campaña militar en Libia no ha terminado. "La lucha no ha terminado todavía. La OTAN y nuestros aliados continuarán nuestras operaciones el tiempo que sea necesario para proteger las vidas de los civiles", ha insistido el británico, mientras que Zapatero también ha trasladado durante su intervención ante el resto de mandatarios que España mantendrá su participación en la misión "el tiempo que sea necesario", según fuentes de Moncloa.
Nuevos contratos petrolíferos para Francia
La cumbre ha estado marcada por la información publicada por el  diario  'Libération'   por la que el Gobierno francés habría conseguido la promesa del Consejo Nacional de Transición (CNT) de recibir el 35% de los nuevos contratos petroleros que se den en la nueva Libia.
En una carta fechada el pasado 3 de abril remitida al emir de Qatar, los rebeldes prometen conceder el 35 % del petróleo bruto que se produce en Libia a Francia "a cambio de un apoyo total y permanente" al CNT y su reconocimiento como "representante legítimo de Libia".
Bajo el régimen de Muamar Gadafi, Libia había privilegiado sus relaciones con Italia, su antigua potencia colonial, siendo las empresas italianas las principales beneficiarias de las riquezas de hidrocarburos del país.
Francia se situaba en segunda posición en cuanto a importación de crudo del país norteafricano, un 15% de su total. Sin embargo, el ministro de Exteriores francés, Alain Juppé, ha asegurado este jueves no estar al tanto de este compromiso por parte del CNT.
En declaraciones a RTL, Juppé ha dicho que no tiene "conocimiento de esta carta" y que ignora "la existencia de un acuerdo formal". No obstante, ha recordado que el propio CNT ha reconocido públicamente que dará prioridad a la hora de reconstruir Libia a aquellos países que les han apoyado durante el conflicto con las fuerzas de Gadafi.
Amigos de Libia
La primera cumbre sobre Libia que acogió París, el pasado 19 de marzo, sirvió para gestar la llamada "coalición de los voluntarios" encabezada por Francia, Reino Unido y Estados Unidos para lanzara los primeros ataques contra el régimen de Gadafi en un intento por impedir una masacre en Benghazi.

Aunque España se sumó a la coalición de voluntarios desde el primer momento, cuya intervención militar fue avalada por la ONU, el Gobierno ha rechazado participar en las operaciones de bombardeo, incluso cuando la OTAN asumió el mando de todas las operaciones en el país africano el pasado 31 de marzo.

Aunque los rebeldes ya han dejado claro que el país sólo se habrá liberado cuando se logre capturar vivo o muerto al coronel, la comunidad internacional se esfuerza por coordinar sus esfuerzos para apoyar a las nuevas autoridades del país una vez que se desmorono por completo el régimen, uno de los grandes objetivos de la cumbre de París, así como afianzar el reconocimiento internacional del Consejo Nacional de Transición como legítimo representante del pueblo libio, cuyo presidente, Mustafá Abdel Jalil, asistirá a la cita.

Amplia representación internacional

Según ha confirmado el Palacio del Elíseo, 49 países han sido invitados, junto con los máximos responsables de ocho organizaciones internacionales, incluidas la ONU, la UE, la Unión Africana, la Liga Árabe, la OTAN, el Consejo de Cooperación del Golfo y la Organización de la Conferencia Islámica. El secretario general de la Unión por el Mediterráneo, Yusef Amrani, también ha sido invitado.

Además de España, Alemania, Reino Unido, Suecia, Canadá, Dinamarca, Noruega, Países Bajos, Italia, Bélgica, Grecia, Malta, Portugal, Polonia y países de la región como Marruecos, Túnez y Líbano han estado representados en la cumbre por sus jefes de Gobierno, mientras que en el caso de países como Qatar, Jordania y Bahréin acuden a la cita sus respectivos jefes de Estado, igual que otros países del continente como Malí, Mauritania, Níger, Senegal y Gabón, entre otros. Kuwait ha enviado a su viceprimer ministro.

Rusia y China, que han participado por primera vez en una reunión internacional para discutir de Libia, han enviado a la cumbre de forma respectiva al enviado especial del presidente ruso a la zona, Mijail Margelov, y al viceministro de Exteriores chino, Zhai Jun.

La gran ausencia de la cumbre ha sido el presidente estadounidense, Barack Obama, que envía a su secretaria de Estado, Hillary Clinton. A pesar de que Washington ha aportado gran parte de los medios y "capacidades esenciales y únicas" para la misión en Libia, según reconocen fuentes aliadas, ha apostado por mantener un perfil bajo durante el conflicto tras los primeros días de ataques.

Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Argelia y Egipto también han enviado a sus jefes de diplomacia a la cumbre, junto con Etiopía, Australia, Chipre, Corea del Sur, India, mientras que Japón ha enviado a su director general para Oriente Próximo y África del Ministerio de Exteriores y Brasil, Colombia y Sudán han enviado a sus embajadores.