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Fidel Castro rechazó ser operado tras sufrir una grave hemorragia durante un vuelo

El ex presidente cubano Fidel Castro sufrió, en julio del año 2006, una grave hemorragia intestinal mientras viajaba en avión entre Holguín y La Habana, pero rechazó una cirugía que habría limitado su actividad pública, según varios cables de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, filtrados por Wikileaks.

Uno de los documentos, fechado en marzo de 2007 y recogido por el diario 'El País', describe que el avión en el que iba Castro y en el que no viajaba ningún médico tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia a causa de una hemorragia derivada de una diverticulitis de colon.
El entonces presidente cubano, que ahora tiene 84 años, sufría una perforación del intestino grueso por la cual necesitaba una colostomía a la que Castro se opuso "caprichosamente". En cambio, prefirió la eliminación de la parte infectada y el empalme del intestino al colon, lo que terminó fallando. "Tuvieron que operarle de nuevo, pero se toparon con una fístula cuya existencia desconocían", añade la Sección.
El jefe del equipo médico que respaldó la primera decisión de Castro, Eugenio Selman, fue sustituido del cargo después de la llegada a Cuba del médico español José Luis García Sabrido, quien puso de manifiesto "que lo correcto hubiera sido una colostomía". Durante el tratamiento, Castro perdió alrededor de 18 kilos y necesitó ser alimentado por suero.
A partir de estos hechos, los cables de la Sección de Intereses de Estados Unidos ,que carece de Embajada en la isla, especulan con la posible evaluación de la salud del mandatario, que siempre se ha tratado en Cuba con especial secretismo.
Los documentos plantean que "Castro sufrirá un inevitable deterioro de sus facultades mentales hasta el momento de su muerte", pero al mismo tiempo subrayan que no morirá "inmediatamente". Aunque el dirigente "casi se muere en julio y octubre de 2006", "nos faltan demasiadas variables para predecir cuántos meses más vivirá", señala. "Ni el propio Castro puede determinarlo".
De cara al fallecimiento, Estados Unidos no prevé un escenario de conflicto social ni variaciones de la seguridad nacional, según expone otro cable titulado "*Qué pasará cuando él muera?". En esta situación, Estados Unidos entiende que las autoridades pondrán especial énfasis en "asegurar que la sociedad cubana entienda que Raúl y el resto del Gobierno permanezcan al mando". La Sección de Intereses "ha revisado sus procedimientos ante la muerte de Fidel y está preparada para afrontar potenciales contingencias".